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El potencial terapéutico de la Psilocibina

Revisión Bibilográfica, Claudia Val

 

El uso de psicodélicos clásicos, como la psilocibina, data de hace siglos, habiendo sido parte de la cultura ritual de numerosas sociedades desde los albores de los tiempos. En cambio, para la sociedad occidental contemporánea, no es hasta la síntesis e identificación de la psicoactividad de la dietilamida del ácido lisérgico (LSD) en 1943 que estos compuestos y sus efectos recibieron una cantidad significativa atención de la comunidad científica. Entre la década de 1950 y 1960 se publicaron más de 1000 artículos clínicos en los que se trataba a aproximadamente 40.000 pacientes con estas sustancias, obteniendo excelentes resultados, especialmente en el abordaje de patologías ansiógenas, depresivas y de abuso de sustancias.

Pese a que los estudios iniciales fueron prometedores, la extensión del uso de estas sustancias psicodélicas al contexto no médico, y la asociación entre los psicodélicos clásicos y la contracultura emergente del momento, provocaron una reacción política por la cual la investigación con estos compuestos en humanos fue marginada, los fondos gubernamentales para la investigación psicodélica clásica terminaron, y las regulaciones lo hicieron difícil, poniendo fin a casi todos los estudios que se estaban llevando a cabo en aquella época.

Actualmente, debido a la escasa eficacia de los tratamientos existentes para el abordaje de las psicopatologías de nuestra sociedad, la investigación moderna ha reiniciado el interés en el potencial terapéutico de estas sustancias, abriendo espacio para nuevas investigaciones y ampliación de las ya existentes. Aunque el LSD fue el compuesto psicodélico clásico más estudiado en la era anterior de la investigación, los estudios clínicos reciente se han centrado principalmente en la psilocibina, que está estrechamente relacionada farmacológicamente con el LSD y que será la protagonista de este texto.

 

¿Qué es la Psilocibina?

La psilocibina (también conocida como 4-PO-DMT) es un alcaloide profármaco del clásico compuesto alucinógeno: psilocina, responsable del efecto psicoactivo en el Sistema Nervioso Central. Se ha encontrado que más de 100 especies de hongos contienen psilocibina, muchos de ellas pertenecientes al género Psilocybe. La psilocibina tiene un perfil de uso seguro, se caracteriza por una baja toxicidad fisiológica, no genera conductas de abuso o dependencia, ni por tanto sindrome de abstinencia, y los efectos adversos asociados a su ingesta son bajos. Como con todas las sustancias de esta índole hay que extremar precauciones en el caso de usuarios que hayan padecido algún tipo de brote psicótico, o que tengan antecedentes en su familia directa, haciendo que en estas situaciones no sea recomendable su uso fuera de un entorno clínico perfectamente controlado. De la misma manera que otros psicodélicos clásicos, sus efectos conductuales parecen estar mediados principalmente por la actividad agonista en el receptor 5-hidroxitriptamina (HT) 2A; sin embargo, la actividad de 5-HT2A no parece explicar completamente todos sus efectos.

 

Objetivos de este artículo:

El propósito de este artículo es para revisar la evidencia clínica para la terapia asistida por psilocibina como nuevo enfoque de tratamiento para trastornos psiquiátricos relacionados con ansiedad, depresión y uso de sustancias. Para ello, se ha revisado la literatura existente que investiga la eficacia y seguridad del uso de esta sustancia en un contexto clínico. Encontramos siete ensayos clínicos que investigaron la terapia asistida por psilocibina como tratamiento para trastornos psiquiátricos relacionados a la ansiedad, la depresión y el uso de sustancias. Todos los ensayos demostraron reducciones en la puntuación de las diferentes escalas que medían la psicopatología o aumento de las tasas de respuesta al tratamiento e incluso remisión. Entonces, la terapia asistida con psilocibina posee una eficacia y una seguridad prometedoras, pero se requerirán ensayos clínicos más sólidos para respaldar estos hallazgos y conseguir la utilización de esta sustancia en la psiquiatría clínica.

 

¿De qué manera se han realizado los estudios?

Para los estudios de laboratorio terapéuticos de la psilocibina que se describirán más adelante en esta revisión, la psilocibina se administró como parte de la psicoterapia estructurada, a diferencia de la mayoría de los medicamentos psiquiátricos. Este contexto terapéutico incluye la detección para excluir a las personas con trastornos psicóticos, la preparación del participante para las sesiones, el seguimiento de la sesión, el apoyo interpersonal que fomenta el enfoque interno y la discusión posterior a la sesión de las experiencias de la sesión para aprovechar esas experiencias y fomentar cambios duraderos en el comportamiento y la actitud. Se cree que estos factores maximizan la eficacia y minimizan los efectos adversos psiquiátricos. La psilocibina aumenta moderadamente la presión arterial, por lo que también se excluyeron a los participantes con alto riesgo de problemas cardiovasculares.

 

Cáncer Terminal: Ansiedad y Depresión

El diagnóstico de cáncer tiene un impacto enorme en la mayoría de los pacientes, las familias y los cuidadores. Los sentimientos de depresión, ansiedad y miedo son muy comunes y son respuestas normales a esta experiencia que cambia su vida. Esta situación se exacerba en el caso de que la persona se encuentre en una fase terminal de la enfermedad. Con el objetivo de tratar de reducir la sintomatología ansiógena y depresiva asociada a esta patología se han llevado a cabo varios estudios con resultados prometedores, que permitirán mejorar la calidad de vida de muchos pacientes en los estadios finales de su enfermedad.

En primer lugar, se realizó un pequeño estudio con grupo control, en el que se administró una dosis moderada de psilocibina oral (0.2 mg / kg oral) y placebo activo (niacina) en sesiones separadas (“varias semanas de diferencia”) a 12 pacientes con cáncer en etapa terminal. Estos pacientes padecían además al menos un trastornos relacionado con la ansiedad del DSM-IV como consecuencia de su enfermedad terminal. Los resultados pusieron de manifiesto que los pacientes que recibieron psilocibina obtuvieron una disminución en las escalas que medían depresión [Inventario de depresión de Beck (BDI)] y la ansiedad [Inventario de ansiedad por rasgos de estado (STAI)] en comparación con el placebo, resultados que se mantuvieron durante 3 meses en el caso de la ansiedad y 6 meses en el caso de la depresión. La psilocibina no causó eventos adversos clínicamente significativos.

Otro estudio reciente publicado por los presentes autores utilizó una dosis mayor de psilocibina para el tratamiento de la depresión y la ansiedad en pacientes con cáncer. Los pacientes eran 51 individuos diagnosticados además con alguno de los múltiples posibles trastornos relacionados con el estado de ánimo o la ansiedad del DSM-IV como consecuencia de su diagnóstico de cáncer potencialmente mortal. Este estudio se comparaba una dosis de psilocibina oral relativamente alta (~ 0.31 o ~ 0.43 mg / kg) con una dosis muy baja de psilocibina (~ 0.014 o ~ 0.043 mg / kg) que se esperaba que tuviera poca actividad farmacológica. Los resultados pusieron de manifiesto que hubo una mejora clínica notable de los pacientes que recibieron la dosis alta de psilocibina en comparación a los que recibieron la dosis baja. Aproximadamente el 80% de los participantes en el seguimiento de 6 meses continuó mostrando disminuciones clínicamente significativas en el estado de ánimo deprimido y la ansiedad, y aproximadamente el 60% entró en remisión: en otras palabras, la sintomatología depresiva y ansiógena despareció, volvieron al rango normal. Los beneficios a largo plazo fueron mayores para aquellas personas que puntuaron alto en el test que medía las experiencias subjetivas de tipo místico como consecuencia de la sesión con psilocibina, entendiendo por experiencia mística aquella que implica las siguientes cualidades psicológicas: un sentido de unidad, sacralidad, humor positivo, trascendencia del tiempo y el espacio, e inefabilidad. No se atribuyeron eventos adversos graves a la administración de psilocibina.

Otro estudio reciente similar examinó a 29 pacientes con cáncer diagnosticados con uno de varios trastornos relacionados con la ansiedad DSM-IV. A los pacientes se les administró una dosis oral moderada de 0.3 mg / kg de psilocibina oral y al grupo control placebo activo (niacina) en diferentes sesiones separadas por aproximadamente 7 semanas. Al igual que el estudio descrito anteriormente, este estudio encontró mejoras clínicas significativas en numerosos dominios al comparar el grupo que había recibido psilocibina con el grupo control, incluida la reducción de la ansiedad y la depresión, y el aumento de la calidad de vida. En un seguimiento de aproximadamente 6 meses, el estudio mostró efectos ansiolíticos y antidepresivos duraderos en comparación con las medidas de referencia, al igual que el estudio descrito anteriormente. Los resultados demuestran que la respuesta clínica fue grande, con tasas de respuesta antidepresiva y ansiolítica de aproximadamente 60% a 80% a los 6 meses de seguimiento, y las reducciones en la ansiedad y la depresión fueron mayores para aquellos pacientes que tuvieron experiencias subjetivas de tipo místico durante las sesiones de psilocibina. También como los otros estudios en pacientes con cáncer, no se atribuyeron eventos adversos graves a la administración de psilocibina.

Aunque la era original de la investigación psicodélica clásica se centró en la ansiedad y depresión relacionadas con el cáncer terminal, algunos de los estudios discutidos anteriormente incluyeron algunos participantes que no tenían un diagnóstico terminal, y otra investigación reciente también ha incluido algunos participantes con una enfermedad potencialmente mortal que no sea cáncer. Por lo tanto, los psicodélicos clásicos podrían tener una eficacia terapéutica potencial para la angustia psiquiátrica en los casos de cáncer terminales y no terminales, así como en los estados de enfermedad grave. La investigación futura debería investigar las posibles diferencias en la eficacia entre estos dominios.

 

Depresión resistente al tratamiento

Fuera del contexto del cáncer, otro reciente estudio probó el efecto de la psilocibina en pacientes con depresión mayor resistente a otros tratamientos. Los pacientes recibieron 10 mg de psilocibina oral en la primera sesión y 25 mg en una segunda sesión 1 semana después. Los síntomas depresivos, medidos por el Inventario rápido de síntomas depresivos, el BDI y otras medidas, disminuyeron significativamente hasta 3 meses después del tratamiento, en comparación con las puntuaciones iniciales. Se encontró el mismo patrón para los síntomas de ansiedad medido por el STAI. Cada participante individual mostró una reducción en la severidad de la depresión desde la primera semana que se mantuvo en la mayoría durante 3 meses. Según los criterios estándar para determinar la remisión con el BDI, 8 de 12 alcanzaron el umbral para la remisión completa. La psilocibina no causó ningún evento adverso inesperado o grave.

 

Adicción:

Los primero estudios que analizaron el potencial de los psicodélicos clásicos para tratar la adicción comenzaron ya en la década de 1950 de la mano del LSD, pero no es hasta la actualidad en que se está considerando de manera seria el uso de psilocibina para abordar el trastorno por abuso de sustancias. Los estudios recientes que examinan la psilocibina en el tratamiento de la adicción se encuentran actualmente en una etapa de investigación menos avanzada que los estudios sobre la depresión y ansiedad relacionada con el cáncer, aun así, los resultados son increíblemente prometedores, y aportan un soplo de aire fresco en el tratamiento de un problema con escasa tasa de recuperación sostenible en el tiempo.

El primer estudio del que vamos a hablar aquí se realizó administrando psilocibina a 15 fumadores dependientes de tabaco / nicotina resistentes a otros tratamiento, en el contexto de la terapia cognitivo-conductual para dejar de fumar. A los participantes se les administró ~ 0.29 mg / kg de psilocibina oral. Posteriormente se administró una segunda y tercera dosis de psilocibina 2 y 8 semanas más tarde, respectivamente, después de la fecha objetivo en la que se dejaba de fumar. En estas sesiones posteriores, la dosis administrada se incrementó a ~ 0.43 mg / kg a menos que los investigadores y los participantes decidieran permanecer en la dosis original según la experiencia de la primera sesión. Las sesiones semanales de terapia cognitiva conductual se realizaron hasta 10 semanas después de la fecha en la que se dejó de fumar. A los 6 meses de seguimiento, 12 de 15 participantes (80%) continuaban sin fumar según la verificación biológica con monóxido de carbono en el aliento y resultados de cotinina en la orina. En un seguimiento de 12 meses, 10 de 15 participantes (67%) fueron verificados biológicamente como abstinentes. En un seguimiento a largo plazo que se realizó 2.5 años después de la fecha de abandono, 9 de los 15 participantes (60%) fueron verificados biológicamente como abstinentes. La psilocibina no causó eventos adversos graves. Los resultados de este estudio piloto abierto no pueden tomarse como evidencia sólida de la eficacia de la psilocibina para dejar de fumar. Sin embargo, las altas tasas de abstinencia en comparación con los medicamentos existentes proporcionan justificación para un ensayo aleatorio más grande que los autores actuales están llevando a cabo actualmente.

Aquellos participantes que consiguieron dejar de fumar tuvieron puntuaciones significativamente más altas en la escala que medía el nivel de experiencia mística vivida durante la sesión con psilocibina en comparación con los que habían recaído en el tabaquismo. Además, las puntuaciones más altas de experiencia de tipo místico se correlacionaron significativamente con una mayor reducción del deseo desde el inicio hasta el seguimiento de 6 meses. De acuerdo con los resultados de la angustia psiquiátrica relacionada con el cáncer revisados ​​anteriormente, estos resultados sugieren que los tipos específicos de experiencias psicológicas, no solo recibir el medicamento, son importantes para obtener resultados terapéuticos beneficiosos.

Otra pista con respecto a los mecanismos psicológicos que subyacen a los efectos de la psilocibina en el abandono del hábito de fumar es proporcionada por un reciente estudio de encuesta en línea a 358 personas que informaron haber dejado de fumar después de haber tomado algún psicodélico clásico. Específicamente, los participantes informaron síntomas de abstinencia afectiva menos graves (p. Ej., Depresión, antojo) en comparación con sus intentos anteriores sin psicodélicos clásicos. Esto proporciona otra conexión potencial a la investigación relacionada con la ansiedad y el cáncer terminal y la depresión resistente al tratamiento. Es decir, la disminución de los procesos afectivos podrían desempeñar un papel clave en los efectos terapéuticos de la psilocibina, incluso fuera del contexto de los trastornos del estado de ánimo.

Similar al estudio piloto para dejar de fumar descrito anteriormente, otro pequeño estudio examinó el uso de psilocibina en el tratamiento de la dependencia del alcohol. Diez participantes dependientes del alcohol recibieron psilocibina en el contexto de un programa de 12 semanas de terapia de mejora motivacional. Los participantes debían haberse abstenido del alcohol durante 24 h antes de su primera sesión de psilocibina, en la que se administraron 0,3 mg / kg de psilocibina oral. Para algunos participantes, se produjo una segunda sesión 4 semanas más tarde, en la que se administraron 0,4 mg / kg. Se realizaron cuatro sesiones de terapia entre las dos sesiones de psilocibina, y se realizaron cuatro sesiones de terapia adicionales después de la sesión final de psilocibina. El consumo medio de alcohol autoinformado disminuyó significativamente después de la primera sesión de psilocibina, y permaneció más bajo que el valor basal a las 36 semanas de seguimiento. Se informó que el consumo de alcohol se redujo un 40% los días posteriores al inicio del estudio y en un 20% los meses de seguimiento. De acuerdo con los hallazgos de los estudios de angustia psiquiátrica relacionada con el cáncer y el abandono del hábito de fumar, los puntajes más altos de experiencia de tipo místico en la primera sesión de psilocibina se relacionaron significativamente con mayores reducciones en el consumo de alcohol. No se informaron eventos adversos graves como resultado de la administración de psilocibina. Animado por estos signos prometedores de eficacia potencial, este grupo de investigación ha iniciado un gran ensayo aleatorio de psilocibina en el tratamiento de la dependencia del alcohol.

 

Otros trastornos

Cefaleas en racimo

¿Qué es la Cefalea en Racimos o cefalea de Horton?

Un tipo de cefalea primaria que provoca un dolor en varias zonas de un lado de la cabeza: en la frente (frontal), en los ojos (orbitaria) y por encima del oído (temporal). Puede ser crónica o bien remitir durante meses o años. También la llaman cefalea de Horton, cefalea histamínica o incluso cefalea suicida.

Una serie de casos publicados de 53 pacientes automedicados sugirió que los hongos que contienen psilocibina, además del LSD, pueden ser efectivos para tratar las cefaleas en racimos o reducir su aparición. Esto es alentador porque las terapias aprobadas muestran una eficacia limitada en el tratamiento de este trastorno, y el dolor resultante del trastorno a menudo es grave y debilitante. Curiosamente, los autoinformes sugieren eficacia con dosis que no producen efectos psicoactivos notables. Si los ensayos clínicos rigurosos confirman estos resultados, esta aplicación terapéutica probablemente sería distinta de las otras terapias psicodélicas clásicas, ya que los resultados terapéuticos positivos no parecen depender de experiencias subjetivas después de la administración de psilocibina.

Además otro estudio de 496 individuos con cefaleas en racimos sugirió que la psilocibina y los psicodélicos clásicos pueden proporcionar respuestas de tratamiento comparables o mejores que las terapias aprobadas existentes. Aunque la eficacia potencial de la psilocibina para los dolores de cabeza en racimo es alentadora, es importante tener en cuenta que la evidencia hasta la fecha se basa en individuos automedicados que usan sustancias no reguladas y no implica ningún control para los efectos del placebo. Debe tenerse en cuenta que existe otro estudio piloto abierto de un compuesto no psicoactivo (2-bromo-LSD) con similitudes estructurales con el LSD mostró efectos prometedores para el abordaje de esta patología. Si las investigaciones futuras confirman que este u otros análogos no psicoactivos de los psicodélicos clásicos alivian los dolores de cabeza en racimo, probablemente disminuiría las posibilidades de que la psilocibina se convierta en un medicamento aprobado para esta indicación, dado que los posibles efectos psicoactivos se considerarían efectos secundarios innecesarios.

¿Qué tiene de especial la Psilocibina?

Los avances en la tecnología de neuroimagen han permitido un investigación más robusta del cerebro humano de lo que fue posible en la década de 1950, cuando la primera edición de la Manual Diagnóstico y Estadístico de los Trastornos Mentales (DSM) se publicó y los primeros medicamentos psiquiátricos aparecieron en el mercado. Investigaciones recientes sugieren que los cambios de conectividad funcional en el cerebro pueden estar involucrados en la fisiopatología de los trastornos psiquiátricos. Una activación no normativa, como la hiperconectividad en la red neuronal por defecto se ha asociado con la presencia de psicopatologías, este es el caso tanto de la depresión como del Alzheimer, pero los agonistas psicodélicos de la serotonina como la psilocibina pueden profundamente interrumpir estos circuitos disfuncionales de la red neuronal por defecto y proporcionar un tratamiento novedoso para trastornos psiquiátricos.

 

¿Qué es la Red Neuronal Por defecto y cómo nos afecta su hiperactivación?

Para comprender el poder de actuación de la psilocibina a nivel cerebral, y como este se relaciona con la reducción sintomatológica de los trastornos psicológicos, es necesario citar el estudio realizado por Beckley Foundation y el Imperial College London, relativo a la observación del flujo sanguíneo y actividad neuronal en ciertas regiones del cerebro cuando éste se haya bajo los efectos de la psilocibina.

Es necesario dar un paso atrás para entender lo que son las redes neuronales por defecto, también conocidas como DMN por sus siglas en inglés. Para ello hay que señalar un hecho que sorprendió a los neurólogos desde el primer momento en que fue descubierto: que el consumo de energía del cerebro es prácticamente igual cuando éste se halla en reposo que cuando lo sometemos a actividad intensa. La variación de consumo entre un estado y otro es de apenas el 5%.

Esto llevó a muchos estudiosos a conjeturar que incluso cuando aparentemente, o al menos conscientemente, el cerebro no está llevando a cabo ninguna actividad, ha de haber actividades no conscientes que el cerebro constantemente desempeña, y que justifiquen el consumo ininterrumpido de energía.

A medida que las técnicas de monitorización cerebral se han desarrollado más, se ha podido observar que existen ciertas regiones del cerebro que actúan conjuntamente siguiendo lo que se podrían denominar patrones rígidos, y que precisamente se activan cuando dejamos de realizar cualquier otra actividad. Por ese motivo se les ha llamado redes neuronales por defecto, o en inglés default mode networks (DMN). Vemos que las regiones cerebrales implicadas en la DMN son áreas encargadas de aspectos tales como la memoria, las emociones, la conciencia de uno mismo, identidad, las representaciones visuales, el sentido del yo y las ideas prospectivas.

Siendo que tales aspectos tienen una fortísima predominancia en las experiencias con substancias psicodélicas, era de esperar que bajo la influencia de la psilocibina la DMN mostrase un incremento de actividad. Pero los resultados que los investigadores encontraron fueron exactamente opuestos. La interconectividad de las áreas que forman la DMN se debilita con dosis de psilocibina y de hecho hay una relación proporcional entre la intensidad de la experiencia psicodélica y el debilitamiento de la DMN.

Lo interesante desde un punto de vista terapéutico es que el funcionamiento anómalo de la DMN está relacionado con un amplio número de desórdenes mentales.En el autismo y el alzheimer por ejemplo nos encontramos con una marcada falta de actividad de la DMN. Por el contrario los enfermos de depresión o ansiedad sufren una sobreactividad en la DMN.

Concretamente lo que se observa en los pacientes con depresión es una predominancia de la DMN sobre otras áreas del cerebro más orientadas hacia actividades exteriores, y además una “petrificación” de los patrones de activación habituales observados en la DMN. Tales observaciones proporcionan una explicación fisiológica razonable de los síntomas conductuales observados frecuentemente en los pacientes de depresión.

Los resultados obtenidos tanto en este como en otros estos estudios de neuroimagen afirman sobre el potencial terapéutico de la psilocibina para tratar trastornos psiquiátricos se basa en que produce una interrupción total o parcial de las conexiones en la red neuronal por defecto, y un aumento de la interconectividad a nivel global, por lo tanto las conexiones asociadas a patrones de conducta desadaptativos, rígidos y automáticos se desdibujan, pierden poder, mientras que otras nuevas conexiones nacen, entonces, como el efecto de la sustancia desaparece, los patrones de conducta pueden flexibilizarse, las redes neuronales pueden reconectarse de forma “saludable” , en ausencia de las fuerzas patológicas impulsoras que originalmente condujeron a la rigidez en el patrón de comportamiento y por tanto a la enfermedad “(Nichols, Johnson y Nichols 2017).

Un desafío a las teorías biológicas de los efectos psicodélicos clásicos terapéuticos es el hecho de que los efectos terapéuticos persisten mucho después de los efectos farmacológicos agudos. Una hipótesis plausible es que la desestabilización aguda de las redes cerebrales por la psilocibina puede brindar la oportunidad de alterar la actividad de la red cerebral de manera persistente. Además de explicar por qué los efectos terapéuticos se sostienen en el tiempo, esta hipótesis también es atractiva porque puede explicar el fuerte papel que el contexto apropiado y la psicoterapia juegan en los efectos terapéuticos de los psicodélicos clásicos. Es decir, la administración psicodélica clásica puede ocasionar un estado plástico con respecto a la actividad cerebral, y el contexto psicoterapéutico que rodea la administración psicodélica clásica (que incluye preparación para sesiones, monitoreo de sesiones y apoyo interpersonal que alienta el enfoque interno y la discusión posterior a la sesión de experiencias de sesión para aprovechar esas experiencias para alentar cambios duraderos en el cambio de comportamiento y actitud) puede servir para establecer cambios a más largo plazo en la actividad del cerebro. Esta explicación también corrobora los resultados que la terapia con psicodélicos, bien con LSD o con Psilocibina ha obtenido en pacientes con trastorno por abuso de sustancias (especialmente alcoholismo).

La capacidad de estas sustancias para “defragmentar” los patrones de conducta cuando éstos han alcanzado un excesivo nivel de petrificación y obsesividad, es hoy por hoy la mayor esperanza de curación masiva para todos los millones de personas aquejadas de depresión, adicciones y trastornos antisociales de la personalidad. En resumen, en palabras de José Carlos Bouso, director de ICEERS (International Center for Ethnobotanical Education, Research & Service), “Parece ser que, al verse reducida la actividad en estas regiones, nuestro ego se desplaza del primer plano al fondo, viendo que nuestro yo forma parte de un campo más amplio, lo que produce en las personas un cambio de conciencia: se sienten más conectados con un mundo mucho más grande que ellos mismos, más altruistas y sin miedo a la muerte.

 

Conclusión

El estado actual de la investigación moderna sugiere que la terapia con psilocibina es una alternativa prometedora al abordaje de diferentes patologías psicológicas de nuestra era. A medida que aumente la evidencia convincente sobre la seguridad y la eficacia del uso de esta sustancia, será necesario que los gobiernos apoyen la investigación sobre el potencial terapéutico de los psicodélicos clásicos. La investigación reciente con psilocibina, especialmente la evidencia de efectos terapéuticos persistentes en el tiempo derivados de una sola toma, abren un nuevo horizonte para el tratamiento y abordaje de muchísimos trastornos que anteriormente no han sido tratados de manera efectiva.

 

Bibliografía

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AYAHUASCA PARA EL TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN:

UN SOPLO DE AIRE FRESCO

INTRODUCCIÓN:

El estilo de vida del sistema en el que vivimos genera una tendencia en el ser humano a padecer situaciones psicológicas que limitan su experiencia vital de manera profunda. Esta alta prevalencia de los llamados “trastornos mentales”, y la escasa y lenta eficacia de los tratamientos existentes ha provocado una necesaria revisión y expansión hacia nuevos horizontes, en los que aparecen, con resultados esperanzadores, el uso de enteógenos y otras sustancias psicodélicas como posible alternativa para el abordaje de problemas como la ansiedad, la depresión y las adicciones.

El estudio del potencial terapéutico de las sustancias psicodélicas lleva en auge desde mediados del siglo pasado. Entre 1950 y 1960 se publicaron más de 1000 artículos científicos en los que se exponía el uso de psicodélicos clásicos (Psilocibina, LSD, Mescalina) para el tratamiento de neurosis, trastorno obsesivo compulsivo, abuso de sustancias, ansiedad y depresión a más de 40.000 pacientes con prometedores resultados (Grinspoon y Balakar, 1997).

Pese a la amplia bibliografía referente a estas sustancias, que tantas veces se han usado para uso recreativo, no es hasta finales de siglo cuando la Ayahuasca entra en escena. Desde 1982, y de manera encadenada, se comenzaron a publicar numerosos estudios donde se evaluaba la salud mental en usuarios que han utilizado este brebaje de manera ritual por largos periodos de tiempo como sacramento en su religión. Los resultados, todos convergentes y esperanzadores, ponen de manifiesto que el uso continuado de ayahuasca en rituales conlleva remisión de psicopatologías previas existentes en los usuarios, tales como depresión, ansiedad o abuso de sustancias, pero no solo eso, sino que el uso habitual de este brebaje no está asociado a ningún déficit psiquiátrico o cognitivo (Grob et al., 1996).

Durante las dos décadas siguientes a la publicación de estos estudios se han realizado diferentes investigaciones tratando de aportar contundencia a las observaciones sobre el potencial terapéutico y la seguridad de la Ayahuasca, obteniendo las mismas conclusiones. Los estudios experimentales, tanto con voluntarios sanos como con pacientes con condiciones psicopatológicas, han sugerido que esta sustancia tiene un perfil de uso seguro y una incidencia muy baja en reacciones adversas.

Las puntuales crisis psicóticas que se han reportado en algunas ceremonias con ayahuasca han sido experimentadas por usuarios que ya presentaban condiciones individuales preexistentes con tendencias a estos episodios, o han sido consecuencia de un uso concomitante de otras sustancias psicoactivas, como el cannabis o sustancias alucinógenas. Pero además de tener escasos efectos adversos, diversas investigaciones han puesto de manifiesto que los usuarios que consumen frecuentemente ayahuasca obtienen mejores puntuaciones en test que miden diferentes aspectos de salud mental, personalidad y medidas cognitivas (Bouso et al., 2018; Grob et al., 1996); (Bouso y col.)

Estos primeros resultados han sido la semilla que ha inspirado a numerosos investigadores a continuar explorando el potencial terapéutico de la ayahuasca, y los potentes estudios actuales están gestando una posible revolución para el abordaje de las patologías más prevalentes en nuestra sociedad. Por eso, el objetivo de este escrito es poner de manifiesto el nuevo horizonte que se abre al concebir el uso de esta bebida de la selva como potencial remedio para tratar la crisis psicológica y espiritual que estamos experimentando hoy en día, pues su efectividad ha sido confirmada tanto en humanos como en animales, y comienza a ser innegable la evidencia sanadora que existe en los componentes de este brebaje utilizados adecuadamente.

¿QUÉ ES LA AYAHUASCA Y CÓMO ACTÚA EN EL CEREBRO?

La ayahuasca es una preparación psicoactiva a base de plantas cuya combinación tiene un efecto enteogénico. Entre sus ingredientes principales encontramos a la Banisteriopsis caapi, rica en β-carbolinas, especialmente harmina, tetrahidroharmina (THH) y harmalina, que se mezcla en una cocción a fuego lento con Psychotria viridis, arbusto rico en dimetiltriptamina (DMT), que es un agonista de los receptores de serotonina 2A, 2C/1A con efectos alucinógenos y glutamatérgicos. Como se sabe, las β-carbolinas funcionan como inhibidores reversibles de la enzima monoaminoxidasa A (MAO-A), involucrada en la inhibición del metabolismo de la DMT, facilitando así su llegada al sistema nervioso central (Dos Santos, 2011).

PRINCIPALES INVESTIGACIONES EN LÍNEA TEMPORAL

PUBLICACIÓN

EFECTOS

TRATAMIENTO

Grob et al 1996 n=30

Remisión del uso de alcohol y de trastornos depresivos y de ansiedad. Cambios de conducta, actitudes frente a los otros y visión de la vida

Ayahuasca grupo de personas consumo regular vs personas que no consumen

Barbosa et al. 2005 n=28

Reducción de síntomas psiquiátricos menores (incluyendo ansiedad y depresión) únicamente en el subgrupo del Santo Daime

Ayahuasca primera vez

dos Santos et al. 2007 n=9

Menor puntuación en pánico y desesperanza

Ayahuasca y placebo

Halpern et al 2008 n=32

Remisión de uso de drogas y alcohol después de unirse al grupo

Ayahuasca, comunidad

Fabregas et al 2010 n=127

Menores puntuaciones en la escala de uso de alcohol, y escalas psiquiátricas, cese de uso de drogas excepto cannabis, Estadístico

Ayahuasca, comunidades de la selva y la ciudad vs no usuarios.

Thomas et al 2013 n=12

Reducción significativa del uso de cocaína. Incremento en las medidas de atención plena, empoderamiento, esperanza y calidad de vida

Ayahuasca y terapia asistida. Personas con problemas de conducta o abuso de drogas. Programa pre y post de 6 meses

Osorio et al 2015 n =6

82% de reducción en las escalas de depresión 1,7 y 21 días después de la administración de ayahuasca.

Única dosis de ayahuasca. en pacientes con depresión aguda

Sarches et al 2016 n=17

Disminución significativa en escalas depresivas desde los 80 minutos del día 1 hasta el día 21.

Única dosis de ayahuasca para personas con depresión recurrente

Palhano-Fontes et al 2019 n=29

Disminución significativa en escalas de depresión y ansiedad desde el día 1 hasta el 7

Una única dosis de ayahuasca a pacientes con cuadro de depresión mayor recurrente.

Existe, por tanto, un potente respaldo de la comunidad científica que avala el uso de Ayahuasca para el tratamiento de trastornos como la depresión, la ansiedad y el trastorno por abuso de sustancias, con resultados muy prometedores también para el Trastorno de Estrés Post Traumático, Trastornos de la conducta alimentaria, enfermedades neurodegenerativas… E incluso hay otros frentes abiertos investigando en la actualidad para probar que su uso puede ser extendido a casi cualquier psicopatología. En el artículo de hoy profundizaremos en los resultados tan esperanzadores que está obteniendo este brebaje de la selva para el tratamiento del Trastorno Depresivo.

EFECTO AYAHUASCA PARA TRATAMIENTO DE DEPRESIÓN

La depresión constituye un reto para la salud pública, ya que su prevalencia es muy alta: el número de personas que la sufren a lo largo de su vida se sitúa entre el 8% y el 15%. En la actualidad existen aproximadamente 350 millones de personas que la padecen, sin contar aquellas que no están diagnosticadas. Según la OMS en la actualidad la depresión es la principal causa de discapacidad en todo el mundo. En Europa representa más del 7% de la mortalidad prematura.

Diferentes trabajos publicados cifran en un 50% los trastornos depresivos que no reciben tratamiento o no el adecuado (psicofármacos, psicoterapia o combinación). Hasta el 43% de los pacientes abandona el tratamiento y otro porcentaje importante no lo cumple como le ha sido prescrito. La eficacia de los tratamientos actuales no es diferente a la de los primeros antidepresivos, un 80% de los pacientes responden, pero solo un 50% entra en remisión. Las limitaciones de estos tratamientos son: baja tasas de respuesta, efectos secundarios y tiempo de espera requerido para conseguir el efecto. Por eso se está buscando alternativas que puedan actuar de manera directa, aguda, en el tratamiento de la depresión.

¿Por qué entonces la ayahuasca aporta tanta luz al tratamiento tan oscuro y limitado que presenta el Trastorno Depresivo? A grandes rasgos se podría decir que la ayahuasca incrementa la activación cerebral en áreas relacionadas con el procesamiento emocional, la memoria y la introspección, las mismas áreas que modulan los antidepresivos tradicionales. Pero lo cierto es que el misterio es más complejo, pues según las últimas investigaciones una única dosis reduce la sintomatología depresiva desde el momento de su toma hasta incluso tres semanas después, algo increíble si comparas con los medicamentos antidepresivos, que típicamente llevan un tiempo de aproximadamente dos semanas para que el paciente pueda percibir sus cambios. Además, la Ayahuasca actúa sin producir los desagradables efectos secundarios que otros fármacos sí presentan, lo que la sitúa como una eficiente alternativa para el abordaje de este mal del siglo en el que vivimos.

EL SECRETO DE SU EFECTIVIDAD COMO ANTIDEPRESIVO: LAS B-CARBOLINAS Y LA DMT

El secreto antidepresivo de este brebaje se encuentra en sus componentes activos, los cuales vamos a explorar ahora para dar una visión general.

La alta concentración de b-carbolinas que están presentes en la Ayahuasca interactúa con diferentes partes del Sistema Nervioso. Todas las b-carbolinas actúan inhibiendo la MAO A, produciendo un aumento de la concentración de monoaminas (Serotonina y Noradrenalina) en las hendiduras sinápticas después de la toma de ayahuasca. Su espectro farmacológico incluye también efecto antimutagénico, antigenotoxico, antioxidativo e incluso antidiabético. Los estudios con animales han demostrado que la simple administración de harmina de manera sublingual tiene en sí misma efecto antidepresivo. Por otro lado, la THH, la tetrahidroharmina actúa también como inhibidor de la recaptación de la serotonina, el principal mecanismo de acción de la mayoría de antidepresivos de uso clínico. Estos componentes tienen por tanto un efecto antidepresivo muy importante, pues su efecto es inmediato tras su ingesta y, como veremos más adelante, actúan también en los casos de pacientes con depresiones resistentes a otros tratamientos.

Por otro lado, la DMT estimula los receptores serotoninérgicos 5HT2A, que en sí mismos ya tiene efecto antidepresivo y ansiolítico. La primera y más contundente evidencia preclínica del poder terapéutico del DMT administrado de manera aislada ha sido reportada recientemente en 2019 en un estudio en el que se han administrado microdosis de DMT a ratones, obteniendo mejoras sustanciales en las medidas de ansiedad y estado de ánimo. Además, una mayor concentración de esta sustancia en el cerebro aumenta la transmisión glutamatérgica y produce una mayor actividad glutamatérgica, que está relacionada con unas mayores conexión y actividad cerebral, neurogénesis y también plasticidad neuronal.

Los efectos antidepresivos de la ayahuasca no son por tanto inesperados. Pero los efectos de reducción en síntomas depresivos no se producen únicamente de manera aguda, en días posteriores a la toma, sino que las últimas investigaciones han puesto de manifiesto que la disminución en las puntuaciones en las escalas que miden la depresión se registran hasta 21 días después de una única toma de esta bebida amazónica. Los buenos resultados se producen tanto para los usuarios que tomaban por primera vez ayahuasca como para usuarios regulares. Por lo tanto una única administración de ayahuasca reduce la sintomatología depresiva en pacientes que padecen esta enfermedad, pero también reduce la puntuación en pacientes subclínicos, con resultados prolongados en el tiempo.

Osorio et al 2015 n =6

82% de reducción en las escalas de depresión 1,7 y 21 días después de la administración de ayahuasca.

Única dosis de ayahuasca. en pacientes con depresión aguda

Sarches et al 2016 n=17

Disminución significativa en escalas depresivas desde los 80 minutos del día 1 hasta el día 21.

Única dosis de ayahuasca para personas con depresión recurrente

Pero no solo eso, sino que, como se ha mencionado anteriormente, la Ayahuasca también es efectiva para tratar Trastornos Depresivos con resistencia a otros tratamientos. El primer estudio clínico que prueba la eficacia de los alucinógenos serotoninérgicos para tratar el Trastorno Depresivo Mayor Recurrente fue publicado en 2016 y en él se administró una única dosis de ayahuasca a varios pacientes que sufrían esta psicopatología, consiguiendo una reducción muy significativa en los síntomas ansiógenos y depresivos desde las primeras horas hasta 21 días después.

Otro dato muy interesante de este estudio es que ninguno de los pacientes que participaron en esta la investigación describió haber tenido un viaje psicodélico, por lo que los resultados sugieren que en dosis más bajas, por debajo del umbral psicodélico, la toma de ayahuasca también provoca los efectos antidepresivos deseados. Este estudio ha sido recientemente replicado, en 2019, incluyendo un grupo placebo, y los resultados obtenidos son semejantes. El grupo tratado con ayahuasca tiene mejoras significativas en depresión en comparación con el grupo placebo.

Palhano-Fontes et al 2019 n=29

Disminución significativa en escalas de depresión y ansiedad desde el día 1 hasta el 7

Una única dosis de ayahuasca a pacientes con cuadro de depresión mayor recurrente.

OTROS DATOS INTERESANTES:

-DISMINUCIÓN DE LA ACTIVIDAD EN LA RED NEURONAL POR DEFECTO: CAMBIOS MORFOLÓGICOS EN EL CEREBRO

– POSIBLE EFECTO NEUROGENÉTICO

Disminución en la actividad de la Red Neuronal Por Defecto: Son diferentes regiones del cerebro, coordinadas entre sí, las que se activan cuando el cerebro está en reposo, haciendo que consumamos casi tanta energía como cuando estamos focalizados haciendo algo. Su sobreactivación está asociada con ciertos trastornos, concretamente de tipo depresivo. “Soñar despierto”. Pensamientos en torno a la idea del “yo” o del futuro. La ayahuasca, al igual que la psilocibina o el LSD, produce una disminución de la actividad en este conjunto de áreas tras su administración. Se han observado diferencias morfológicas en el cerebro de usuarios habituales de ayahuasca, teniendo menos grosor en la corteza cerebral que conecta la red neuronal por defecto.

Posible efecto neurogenético: Un estudio reciente ha demostrado que la harmina, tetrahidroharmina y harmalina, los tres alcaloides principales presentes en la Banisteriopsis Caapi, estimulan la neurogénesis in vitro usando células hipocampales de un ratón adulto. La neurogénesis y la plasticidad neuronal juegan un rol crucial en la regulación de los circuitos neurales y ya han sido anteriormente propuestos como la posible explicación a los efectos antidepresivos a largo plazo producidos por otras sustancias psicodélicas, como la ketamina o la psilocibina. Esto dota a la ayahuasca de un potencial increíble que merece ser estudiado para futuras aplicaciones.

Estos hallazgos que se muestran aquí son solo una pequeña parte de la gran cantidad de investigaciones que se están llevando a cabo en la actualidad para sacar a la luz el potencial terapéutico de esta bebida amazónica. Ante la crisis psicológica y farmacológica que está viviendo la sociedad en la actualidad, es necesario elevar nuestra visión hacia soluciones más efectivas que permitan a las personas recuperar su vitalidad para vivir una experiencia humana plena y sin restricciones.

Claudia Val.

REFERENCIAS

Osório, F. D. L., Sanches, R. F., Macedo, L. R., Dos Santos, R. G., Maia-de-Oliveira, J. P., Wichert-Ana, L., … & Hallak, J. E. (2015). Antidepressant effects of a single dose of ayahuasca in patients with recurrent depression: a preliminary report. Brazilian Journal of Psychiatry, 37(1), 13-20.

Sanches, R. F., de Lima Osório, F., dos Santos, R. G., Macedo, L. R., Maia-de-Oliveira, J. P., Wichert-Ana, L., … & Hallak, J. E. (2016). Antidepressant effects of a single dose of ayahuasca in patients with recurrent depression: a SPECT study. Journal of clinical psychopharmacology, 36(1), 77-81.

De Lima Osório, F., de Macedo, L. R. H., de Sousa, J. P. M., Pinto, J. P., Quevedo, J., de Souza Crippa, J. A., & Hallak, J. E. C. (2011). The therapeutic potential of harmine and ayahuasca in depression: Evidence from exploratory animal and human studies. The ethnopharmacology of ayahuasca, 75-85.

Palhano-Fontes, F., Barreto, D., Onias, H., Andrade, K. C., Novaes, M. M., Pessoa, J. A., … & Tófoli, L. F. (2019). Rapid antidepressant effects of the psychedelic ayahuasca in treatment-resistant depression: a randomized placebo-controlled trial. Psychological medicine, 49(4), 655-663.

Santos, R. G. D., Sanches, R. F., Osório, F. D. L., & Hallak, J. E. (2018). Long-term effects of ayahuasca in patients with recurrent depression: a 5-year qualitative follow-up. Archives of Clinical Psychiatry (São Paulo), 45(1), 22-24.

Harris, R. (2017). Listening to ayahuasca: New hope for depression, addiction, PTSD, and anxiety. New World Library.

Reiche, S., Hermle, L., Gutwinski, S., Jungaberle, H., Gasser, P., & Majić, T. (2018). Serotonergic hallucinogens in the treatment of anxiety and depression in patients suffering from a life-threatening disease: a systematic review. Progress in neuro-psychopharmacology and biological psychiatry, 81, 1-10.

Galvão, A. C., de Almeida, R. N., Silva, E. A., Freire, F. A., Palhano-Fontes, F., Onias, H., … & Galvão-Coelho, N. L. (2018). Cortisol modulation by ayahuasca in patients with treatment resistant depression and healthy controls. Frontiers in psychiatry, 9, 185.

AYAHUASCA, MEDICINA DEL ALMA.

Cómo comenzar…

Ni lo entendí entonces ni lo entiendo ahora, pero supongo que la vida en ocasiones nos pone a prueba para que nos dejemos llevar por algo superior. Triste que no siempre escuchemos con el corazón.

Escéptico y con duda agnóstica me he considerado siempre una persona lógica y de mente racional, con un aprendizaje distante a lo espiritual, materialista y con una sólida creencia científica, convencido que solo lo demostrable en una pizarra podía ostentar como bandera e insignia la palabra verdad.

La vida vista desde ojos ajenos no iba mal del todo, al menos en lo que respecta a la idea que tiene la sociedad de ser feliz con base a la posesión. Si tenía casa, trabajo, familia y objetos para demostrar mi felicidad el derecho a queja era absurdo, pues lo tenía todo aunque por dentro sintiese pringosa la miseria. Entonces bajo un paraguas de duda lejano a la plenitud una repentina tormenta llegó en forma de una serie de catastróficas desdichas, y zarandeó mi existencia por completo. No me avergüenza admitir que había perdido toda esperanza de volver siquiera a sonreír, y envidiaba con rabia y odio quien de forma habitual era capaz de hacerlo. Quitarse la vida es y siempre será el mayor error que puede cometer una persona, pero supongo que haber llegado a entender tal desesperación puede resumir muy bien lo mal que estaba. Solo debían coincidir la unión de varios puntos en un momento determinado para acabar con todo. Era cuestión de tiempo y oportunidad. Tras la primera aparición de aquel sentimiento aún me esperaban tres largos años sumido en una profunda depresión. No hace falta describir la angustia que sentía, constante como el tiempo.

En este punto que me dejé guiar por varios terapeutas, con conversaciones continuas con una psicóloga y medicado hasta las cejas bajo la batuta de un psiquiatra, yo ya no era yo. Nada solucionaba el desorden que sufría debido a mis numerosos problemas, que habían llenado hasta el límite mi particular vaso de agua, y que sin más se desbordaba con cada minúscula gota. Las pequeñas pegas de vida que todos tenemos a diario a mí se me hacían insoportables. No era capaz de asimilar nada más, hundiéndome al mínimo chasquido. Y lo peor era que cuando pensaba que no podían ir peor las cosas, aún quedaba abismo por descubrir. No podía más. La enfermedad se agravaba sin control y era cuestión de tiempo que me destruyera por completo, haciendo un daño irreparable a mis seres queridos. Sentía una soledad absoluta y un vacío eterno, y solo ahora en la distancia tras emerger de la oscuridad puedo entender el riesgo que he corrido caminando tan cerca del barranco.

Por aquel entonces mi mujer, a la desesperada y como último recurso, decidió mandarme a un retiro con consumo terapéutico de Ayahuasca. Si a un conocido suyo le había ayudado, la posibilidad de que ocurriese lo mismo conmigo era un atisbo de esperanza. Por mi parte si soy sincero fue la curiosidad la culpable de que decidiera probarlo, pero nunca, ni en un millón de años, hubiese imaginado lo que ocurriría en mi interior tras la experiencia.

Fue un retiro que duró tan solo un fin de semana. Dos tomas en menos de cuarenta y ocho horas y ante mi asombro, aderezado con el momentáneo escepticismo de la gente de mi entorno, estaba curado. La venda de mis ojos había desaparecido. Así sin más, como si Dios chasqueando misericordioso los dedos hubiese decidido que ya estaba bien de ver la vida a través de un cristal empañado. Fue un terremoto mental y un mazazo en la mesa que tiró todos los platos al suelo. El aliño de la ensalada derramada bajo mis pies corroía el suelo y caía por el agujero. Una caída hacia un mundo desconocido que no reconocía. Un extraño camino hacia la sanación.

Podría escribir un libro de mil páginas con todo lo que pude ver en aquellas dos noches, la primera terrorífica y la segunda maravillosa, pero eso no sería lo importante. Aquí da igual describir los planetas y galaxias que visité, los colores increíbles que saboreé en plena sinestesia, ni las visiones que tuve, ni tan siquiera esas que en contra de toda lógica se hicieron realidad. Incluso el ojo de aquel ser, cuya dimensión superaba Universos y que tan solo en pestañear tardaba millones de años, espectáculo que me perseguirá toda la vida y que me hizo sentir tan pequeño como la vida de una mosca puede asemejarse a la nuestra, carece de importancia. No, no es el lugar ni el momento. Lo que creo debería transmitir con mi experiencia a todo aquel que quisiera leerla es el profundo cambio que consiguió producir el brebaje en mi consciencia, en mi alma, o como lo quiera llamar cada uno. Me sentí, y justo un año después en el momento de escribir estas líneas, me sigo sintiendo liberado del ancla de la enfermedad. Admiro la vida con color, con amor incondicional, y mi armadura interior es tal que aunque el dragón escupiese llamaradas de fuego sobre mi persona, sin duda alguna resistiría con una sonrisa las cargas infernales que antes me hubiesen calcinado. De no querer vivir a haber sido padre hace tan solo unas semanas, de haberme quedado solo a perdonar y recuperar las amistades que había perdido, de no hablar en mucho tiempo con miembros de mi familia a abrazarlos con todo mi amor, de estar a oscuras a ser capaz de encender sin ayuda la luz de la habitación, de valorar e interponer sobre todas las cosas lo material a desprenderme sin dolor de las asas de una pesada mochila repleta de objetos estúpidos e inútiles que prostituían la palabra felicidad. En definitiva he pasado de estar muerto en vida a disfrutarla. Ni qué decir tiene que es algo asombroso y digno de ser contado y trasmitido.

Dicen y aseguran que no es magia, que esto no es Lourdes, sino un camino largo lleno de aprendizaje, muy duro en ocasiones, pero como ya he dicho al comenzar estas modestas líneas, para mí aunque sea incomprensible es una realidad más que palpable. Tiemblo de emoción al saber y entender con ciencia cierta lo mucho que podría ayudar la Ayahuasca a la gente. Tras su consumo he tenido el honor y la suerte de conocer multitud de personas fantásticas que también han sanado, y admito que la mayoría de los casos el resultado no es tan espectacular y rápido como el mío, pero algo puedo asegurar, y es que esto por mucho que me digan que no, para mí sí que es milagroso.

No puedo evitar sentirme egoísta por no poder mostrar o describir mi sentimiento con la esencia que se merece, tal cual lo vivo a diario, a todos aquellos que lo necesitan. Noto hasta dolor de estómago. Ojalá todos sin excepción pudieran sentirlo como si de una película se tratase. Suministrarlo en botes de perfume para su difusión. Si fuese tan sencillo… pero mucho me temo que cada uno camina el sendero que debe caminar. Lo importante es hacerlo.

Un año después la vida es radicalmente distinta. Adoro mi corazón que palpita, mi cuerpo y mi mente. Desde entonces han habido otros tres retiros, a cada cual más maravilloso y espectacular, y no hay día que no dé las gracias. La Ayahuasca me está mostrando momentos y vivencias que para describirlas me falla el léxico, y lo lamento.

Si cada ser humano que habita este planeta experimentase lo que yo he experimentado, el mundo entero funcionaría de otro modo. Sería irreconocible. Cuánto nos queda por aprender, pienso continuamente. Y es que ahora esa absurda certeza de que somos un conjunto de órganos y entrañas que se complementan para moverse sin rumbo hasta la muerte me parece mera estupidez, y sonrío como un tonto convencido de que hay algo más. Voy por ahí conocedor de una verdad que no comprendo y cuya mera existencia la mayoría creo desconoce, y la confusión que sufro por intentar vislumbrar lo que no entiendo es una sensación que me encanta tener en mi interior. El cerebro puede curarse a sí mismo, he sido testigo, y la Ayahuasca es un buen vehículo para conseguirlo. Un medio fantástico para llegar ahí, donde creemos que no podemos llegar por nuestros propios medios. Gracias a ella sé que pueden abrirse nuevas autovías neuronales que nos ayudan a comprender mejor lo que es la vida, y lo más importante, nuestro lugar en ella.

Mi única certeza ahora mismo es que sé que no sé nada. Y me apasiona.

Gracias Fran y Rosa por facilitar esto. Gracias Carolina por haberme llevado hasta la línea de salida. Gracias a los tres por salvarme la vida.

Ayahuasca, sin duda alguna la medicina del alma.

 

O. A. Hanksler.

Información científica sobre la ayahuasca.

Los principios activos de la ayahuasca identificados y estudiados son básicamente dos:

1.- un inhibidor de la monoaminooxidasa (IMAO), de la familia de las harmalinas.

2.- un neurotransmisor de síntesis humana, la dimetiltriptamina (DMT). La DMT es ubicua, se encuentra en casi todos los animales (en todos los mamíferos, cuyos sistemas nervioso no podrían funcionar como lo hacen sin ella), y en innúmeras plantas.

 

Los registros de información que tenemos son de tres clases:

1.- el uso del brebaje por las tribus amazónicas desde hace siglos (los misioneros jesuitas ya la conocieron en sus Reducciones en el siglo XVI), posiblemente desde hace milenios. A ello hay que añadir el estudio antropológico que se ha hecho, por parte de la ciencia occidental, de este uso secular.

2.- los estudios científicos y clínicos realizados mayoritariamente en en hospitales y universidades.

3.- los informes directos de los usuarios, tanto de los usuarios ocasionales cuanto de los usuarios crónicos.

 

Las conclusiones que se extraen de las muchas fuentes de información disponibles son:

1.- el consumo de la ayahuasca es seguro, tanto en lo que respecta a la salud física cuanto a la psíquica. Y también respecto a las consecuencias sociales de su uso.

2.- la ayahuasca tiene un indiscutible efecto terapéutico coadyuvante en la depresión, ansiedad, y las adicciones

3.- la ayahuasca cambia la vida de las personas. Estos cambios son percibidos tanto por los propios sujetos cuanto por quienes les rodean como positivos.

4.- la ayahuasca favorece e induce la neurogénesis y la sinaptogénesis.

5.- la ayahuasca facilita las experiencias místicas en algunas personas. Especialmente en aquellas que ya están en ese camino, como meditadores (mindfullnes), sufís, monjes budistas, etc.

 

las fuentes de información son demasiado numerosas como para referirlas aquí. Sin embargo podemos citar, como mero botón de muestra y dentro de nuestros ámbitos culturales, las investigaciones de los Doctores Riba (premio internacional por sus trabajos con la ayahuasca) y Bouso en el hospital Sant Pau de Barcelona desde hace varias décadas, las del Doctor y profesor de antropología Fericgla, y las del doctor Claudio Naranjo.

https://www.muscaria.com/ayahuasca-la-enredadera-del-rio-celestial.htm

http://editorialkairos.com/catalogo/ayahuasca-la-realidad-detras-de-la-realidad

http://www.liebremarzo.com/catalogo/ayahuasca-y-salud

 

Respecto a la seguridad de su uso pueden consultarse:

1). El Informe Técnico sobre la Ayahuasca, realizado por:

Dr. José Carlos Bouso. Psicólogo Clínico. Doctor en Farmacología

Fundación ICEERS (International Center for Ethnobotanical Education, Research & Service), Halsteren, Holanda

Instituto Hospital del Mar de Investigaciones Médicas (IMIM), Barcelona, España

Dr. Rafael Guimarães dos Santos. Biólogo. Doctor en Farmacologia

Fundación ICEERS (International Center for Ethnobotanical Education, Research & Service), Halsteren, Holanda

Dr. Charles S. Grob. Doctor en Medicína

Harbor-UCLA Medical Center, California, EUA

Dr. Dartiu Xavier da Silveira, Doctor en Medicína

Universidad Federal de São Paulo, Brasil

Dr. Dennis Jon McKenna, Doctor en Botánica

Center for Spirituality and Healing, University of Minnesota, EUA

Dr. Draulio Barros de Araujo, Doctor en Neurología

Brain Institute UFRN, Brasil

Dra Evelyn Borges Doering-Silveira

Universidade Federal de São Paulo, Brasil

Dr. Jordi Riba, Doctor en Farmacología

Universidad Autónoma de Barcelona

Grupo de Investigación de Neuropsicofarmacología Experimental de Hospital Sant Pau, Barcelona

Dr. Paulo Cesar Ribeiro Barbosa, Doctor en Ciencias Médicas

Universidade Estadual de Santa Cruz, Brasil

2). El informe Ayahuasca Exposure: Descriptive Analysis of Calls to US Poison, del American Control Centers from 2005 to 2015

C. William Heise 1,2 & Daniel E. Brooks 1,2

Received: 27 July 2016 / Revised: 25 October 2016 / Accepted: 2 November 2016. # American College of Medical Toxicology 2016.

3). Dos Santos RG. Immunological effects of ayahuasca in humans. J Psychoactive Drugs. 2014 Nov-Dec;46(5):383-8. doi: 10.1080/02791072.2014.960113. PubMed PMID: 25364989.

 

Respecto a su uso como antidepresivo citamos sólo unos botones de muestra (pues son muchas las investigaciones y es difícil destacar cuál es la más significativa)

1). Psychol Med. 2018 Jun 15:1-9. doi: 10.1017/S0033291718001356. [Epub ahead of print]. Rapid antidepressant effects of the psychedelic ayahuasca in treatment-resistant depression: a randomized placebo-controlled trial.

Palhano-Fontes F(1), Barreto D(2), Onias H(1), Andrade KC(1), Novaes MM(1), Pessoa JA(1), Mota-Rolim SA(1), Osório FL(3), Sanches R(3), Dos Santos RG(3), Tófoli LF(4), de Oliveira Silveira G(5), Yonamine M(5), Riba J(6), Santos FR(7), Silva-Junior AA(7), Alchieri JC(8), Galvão-Coelho NL(9), Lobão-Soares B(9), Hallak JEC(3), Arcoverde E(2), Maia-de-Oliveira JP(2), Araújo DB(1).

Author information:

1. Brain Institute, Federal University of Rio Grande do Norte

(UFRN),Natal/RN,Brazil.

2. Onofre Lopes University Hospital, UFRN,Natal/RN,Brazil.

3. Department of Neurosciences and Behaviour,University of São Paulo

(USP),Ribeirão Preto/SP,Brazil.

4. Department of Medical Psychology and Psychiatry,University of

Campinas,Campinas/SP,Brazil.

5. Department of Clinical Analysis and Toxicology,USP,São Paulo/SP,Brazil.

6. Sant Pau Institute of Biomedical Research,Barcelona,Spain.

7. Department of Pharmacy,UFRN,Natal/RN, -Brazil.

8. Department of Psychology,UFRN,Natal/RN,Brazil.

9. National Institute of Science and Technology in Translational Medicine

(INCT-TM),Ribeirão Preto/SP,Brazil.

2). http://journal.frontiersin.org/article/10.3389/fphar.2016.00035/abstract

3). Acute Biphasic Effects of Ayahuasca.

Eduardo Ekman Schenberg 1 ¤ , João Felipe Morel Alexandre 1, Renato Filev 1 , Andre Mascioli Cravo 2 , João Ricardo Sato 2 , Suresh D. Muthukumaraswamy 3 , Maurício Yonamine 4 , Marian Waguespack 5 , Izabela Lomnicka 5 , Steven A. Barker 5 , Dartiu Xavier da Silveira 1

1 Departamento de Psiquiatria, Universidade Federal de São Paulo, São Paulo, Brazil,

2 Centro de Matemática, Computação e Cognição, Universidade Federal do ABC, Santo André, Brazil,

3 Schools of Pharmacy and Psychology, University of Auckland, Auckland, New Zealand,

4 Departamento de Análises Clinicas e Toxicológicas, Faculdade de Ciências Farmacêuticas, Universidade de São Paulo, São Paulo, Brazil,

5 Department of Comparative Biomedical Sciences, School of Veterinary Medicine, Louisiana State University, Baton Rouge, Louisiana, United States of America

¤ Current address: Instituto Plantando Consciência, São Paulo, Brazil

4). The therapeutic potential of harmine and ayahuasca in depression: Evidence from exploratory animal and human studies. Flávia de Lima Osório ET AL. The Ethnopharmacology of Ayahuasca, 2011: 75-85 ISBN: 978-81-7895-526-1 Editor: Rafael Guimarães dos Santos

5). Antidepressant effects of a single dose of ayahuasca in patients with recurrent depression: a preliminary report.OsÃ3rio Fde et al. Rev Bras Psiquiatr. 2015 Jan-Mar;37(1):13-20. Doi: 10.1590/1516-4446-2014-1496

6). An Account of Healing Depression Using Ayahuasca Plant Teacher Medicine in a Santo Daime Ritual.Jean-Francois Sobiecki. Indo-Pacific Journal of Phenomenology Volume 13, Edition 1 ISSN (online) : 1445-1445 – 7377. May 2013 .Page 1 of 10

 

Sobre su uso para dejar las adicciones:

1). Winkelman M. Psychedelics as medicines for substance abuse rehabilitation: evaluating treatments with LSD, Peyote, Ibogaine and Ayahuasca. Curr Drug Abuse Rev. 2014;7(2):101-16. Review. PubMed PMID: 25563446.

2). Sessa B, Johnson MW. Can psychedelic compounds play a part in drug dependence therapy? Br J Psychiatry. 2015 Jan;206(1):1-3. doi: 10.1192/bjp.bp.114.148031. PubMed PMID: 25561484.

3). Loizaga-Velder A, Verres R. Therapeutic effects of ritual ayahuasca use in the treatment of substance dependence--qualitative results. J Psychoactive Drugs. 2014 Jan-Mar;46(1):63-72. PubMed PMID: 24830187.

4). Thomas G, Lucas P, Capler NR, Tupper KW, Martin G. Ayahuasca-assisted therapy for addiction: results from a preliminary observational study in Canada. Curr Drug Abuse Rev. 2013 Mar;6(1):30-42. PubMed PMID: 23627784.

5). Ayahuasca: pharmacology, neuroscience and therapeutic potential Elisabet Domínguez-Clavé Joaquim Soler Matilde Elices Juan C. Pascual Enrique Álvarez Mario de la Fuente Revenga Pablo Friedlander Amanda Feilding Jordi Riba. http://dx.doi.org/doi:10.1016/j.brainresbull.2016.03.002

6). Beatriz Caiuby Labate. Clancy Cavnar Editors: The Therapeutic Use

of Ay-ahuasca. ISBN 978-3-642-40425-2001 10.1007/978-3-642-40426-9

Clancy Cavnar. Nucleus for Interdisciplinary Studies of Psychoactives (NEIP). San Francisco, CA. USA. ISBN 978-3-642-40426-9 (eBook)

Springer Heidelberg New Yorlc Dordrecht London

 

Sobre su uso en meditación (mindfulness):

1). Exploring the therapeutic potential of Ayahuasca: acute intake increases mindfulness-related capacities Joaquim Soler 1,2,3 & Matilde Elices 1,3,4,5 & Alba Franquesa 4,6 & Steven Barker 7 & Pablo Friedlander 8 & Amanda Feilding 8 & Juan C. Pascual 1,3,4 & Riba. Psychopharmacology (2016) 233:823–829

 

Sobre los cambios y el bienestar de los consumidores, me parece interesante (también entre múltiples estudios):

Well-being, problematic alcohol consumption and acute subjective

drug effects in past-year ayahuasca users: a large, international, self-

selecting online survey.

Will Lawn 1,2 , Jaime E. Hallak 3 , Jose A. Crippa 3 , Rafael Dos Santos 3, Lilla Porffy 1 , Monica J. Barratt 5,6,7 , Jason A. Ferris 4 , Adam R. Winstock 8 & Celia J. A. Morgan 1,2

1 Clinical Psychopharmacology Unit, University College London, London, UK.

2 Psychopharmacology and Addiction Research Centre, University of Exeter, Exeter, UK.

3 Department of Psychiatry, University of Sao Paolo, Ribero, Preto, Brazil.

4 Institute for Social Science Research, University of Queensland, St Lucia, Australia.

5 Drug Policy Modelling Program, National Drug and Alcohol Research Centre, UNSW, Sydney, NSW, Australia.

6 National Drug Research Institute, Faculty of Health Sciences, Curtin University, Perth, WA, Australia.

7 Behaviours and Health Risks Program, Burnet Institute, Melbourne, VIC, Australia.

8 Global Drug Survey Ltd, London, UK.

Adam R. Winstock and Celia J. A. Morgan contributed equally to this work. Correspondence and requests for materials should be addressed to W.L. (email: will.lawn@ucl.ac.uk)

Scientific Reports | 7: 15201 | DOI:10.1038/s41598-017-14700-6

 

Sobre su uso como coadyuvante en el camino espiritual: se han hecho muchas ivestigaciones, pero ninguna reune los requisitos de control de las investigaciones efectuadas en laboratorio.

1) Tal vez, la mejor, en el sentido de control mediante procedimientos científicos, sea la del Dr. Strassman: DMT: la Molécula del Espíritu (https://www.muscaria.com/dmt-la-molecula-espiritu.htm).

2) También puede darnos una pista el hecho de que la ayahuasca es la bebida que se usa como sacramento en tres religiones sincréticas, alguna de ellas extendida por casi todo el mundo, O Santo Daime, A União do Vegetal y A Barquinha.

Estos datos están lejos de ser exhaustivos. Ante una petición concreta podemos facilitar información específica adicional.

Asociación Baraka Levante