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MI EXPERIENCIA CON EL BUFO ALVARIUS.

Adentro para sanar/afuera para reponer fuerzas alimentarme y permitirme.

Con el mismo ojo que miro dentro, veo lo que me hace sufrir y que no soy ; me permito mirar afuera y contemplar la Belleza y el Amor que existe en todo lo que me rodea y desde ahí confió. me abandono y me nutro.

Con la misma compasión que me abrazo para sanar y soltar, me permito recibir el Amor del exterior, experimentar todas sus señales y aceptar la Verdad en su infinita manifestación.

La belleza de la naturaleza, la lluvia o el sol acariciando mi rostro, el aire que respiro y el agua que me purifica a cada sorbo, el abrazo de alguien que me ama, una palabra de ánimo, la compañía de mi hermano. Todo esto está a disposición para que se obre el milagro. Y es mi Voluntad, obrarlo para mi y para todos.

Lo utilizo, son mis herramientas y también soy yo, aunque aún lo perciba como si estuviera afuera.

Es un regalo, Soy el regalo, por eso me llaman Presente, por eso me llaman Presencia.

Desde la consciencia del bufo.

El Músico

MI GRAN EXPERIENCIA, PURA EXPANSIÓN DE CONCIENCIA.

Ante todo, me gustaría destacar que en mi opinión, considero que dar el paso a incorporar una vivencia con Ayahuasca implica a priori ante todo RESPETO y preparación.

Respeto hacia la grandeza del ritual y de la vivencia que compartes con el grupo y a valorar todo lo que supone para el desarrollo espiritual.

En cuanto a preparación, quizás hay gente que opine que se puede probar sin más, la planta es sabia y da a cada un@ lo que le corresponde en ese momento. Pero yo considero que es conveniente haber llevado un proceso previo de desarrollo espiritual y toma de conciencia por otros medios.

La vivencia que ofrece Ayahuasca es diferente para cada persona, ya que cada persona es un alma diferente y por ello la conciencia no responde de la misma forma. También depende del momento del Camino, en función de las circunstancias, necesidades y sentimientos que la persona esté viviendo. Por ello, una misma persona tampoco tendrá la misma vivencia en cada toma.

Mi primera experiencia con Ayahuasca ha sido un fin de semana con 2 tomas. He sentido la grandeza y la Magia de la vida. He sentido plenitud, paz, llevado desde el sentimiento profundo del más puro Amor. Nunca había sentido con esa grandeza el Amor, a través de la conexión con el Universo y con el Todo, y la conexión conmigo misma, mi más profundo Yo.

Pero también he sentido sufrimiento. Me he enfrentado a mis miedos, largas horas de angustia apoyándome en mi fuerza interior. Sin cubrir los sentimientos, aceptándolos y trascendiéndolos para liberarlos.

He sentido el Amor a la humanidad en general y al grupo que he tenido a mi lado en esta experiencia. Su entrega y bondad me han ayudado a sentir la Paz y a querer ofrecer mi ayuda en lo que buenamente pudiera aportar.

Ha sido una fusión de vivencias que me han cambiado la percepción en mi vida y siempre voy a llevar dentro de mí para que me acompañen y guíen mi Camino.

“Si quieres la Luna, no te escondas de la noche. Si quieres una rosa, no huyas de las espinas. Si quieres amor, no te escondas de ti mismo” (Rumi)

“No ocultes tu rareza, siempre habrá otro rar@ que te entenderá”

“El Amor es la respuesta, la pregunta no importa” (Jeff Foster)

Cristina.

AYAHUASCA: DIVINIDAD Y CAPAS DE CEBOLLA

Madrugadas como esta, en las que el sueño es esquivo, escondido quizá en el fondo de un cajón cualquiera, me permiten recapacitar en ocasiones sobre el trabajo interno que he hecho durante estos últimos años. Experiencias espirituales, sobre todo con la Ayahuasca. Trabajo repleto de tropiezos, por supuesto. Cuán afortunado soy y me siento. Reconozco con fascinación lo densa que percibo ahora la vida, repleta de capas y más capas. Una cebolla cuyo corazón palpita en la inmensidad de algún sitio, allá en el núcleo interior. No es una gran vida desde el punto de vista de alguien que sí la haya sabido vivir intensamente, eso lo sé, pero puedo asegurar para mi tranquilidad que no estoy muerto en ella. Lo estuve, pero no ahora. Aquellos cristales empañados que montaban mis gafas fueron sustituidos por estos, y aunque en ocasiones la niebla oculte el asfalto que piso, respiro profundo y relajo los nervios, convencido de que sigo recorriendo el camino aunque no sea capaz de verlo con claridad. Pero son momentos puntuales, la niebla se disipa, pues no es eterna, y continúo sin detenerme. Cargo con la famosa mochila, y puede que con piedras más pensadas que nunca, y a pesar de ello con la sensación de que son más ligeras que otras que cargué en el pasado. No tengo miedo a la muerte. Aquella sí que fue una piedra pesada. No consigo explicarlo, pero en ese sentido mantengo la serenidad. Atrevería a decir que la ilusión de regresar a la Fuente y fusionarme con la divinidad sustituye ilógicamente al terror de la incertidumbre que tenía antes al respecto. Me daría rabia, eso sí, perderme ciertas cosas si el hilo se me cortase ahora, tan relativamente joven, pero otros antes que yo ya partieron hacia el otro lado del espejo, mucho más inexpertos (o no), y la vida sigue. Y es que hay que estar agradecido por haber tenido la oportunidad de existir en este plano de existencia y de esta forma individual. Bueno, no es que haya que estarlo, es que lo estoy. Qué importante es estar Despierto. Aún así no me considero en absoluto experto en nada, y mantengo mi consciencia en el umbral de la puerta, abierta, sin saber si he de dar un paso para entrar o dos. Quizá esté ya dentro quién sabe, en eso sí tengo dudas, pero de que estoy no solo delante de ella, sino que además está dispuesta para mí, no me cabe la menor duda. Lástima de aquellos que incluso deseando encontrarla, no la encuentran. Pero qué digo lástima!!! Cómo me atrevo a ser tan egocéntrico, maldito sea. Seré idiota. Cada uno vive lo que debe vivir, y a su debido tiempo irá descubriendo sus propios matices. A mí me ha sucedido y me sucede. En el pasado miraba arriba, hacia el cielo físico, y hablaba con Dios. En otros tiempos incluso dudé, defendiendo que no era más que un montón de entrañas que terminarían por pudrirse algún día, y fin de la historia. Hoy sin embargo Dios no está arriba, sino en nosotros. Lo veo cada mañana en el espejo que refleja mi imagen, lo veo en mi compañero de trabajo, en mi madre y en mi amigo, lo siento en el milagro que es mi hijo y de igual manera en la panadera que me vende el pan cuando lo compro. Todos somos él. No hay diferencia entre nada ni nadie. Somos la misma cosa. No hay espacio que nos separe. No existe. Es un absurdo, como si todo esto no fuese más que un juego. Y lo es. Una dimensión de texturas por la que tenemos la sensación de movernos, pero compartiendo todos un mismo punto inalterable. Y vuelve a suceder. El léxico se esconde, como el sueño oculto en el cajón, pues fallan las palabras que puedan explicar lo que siento, aunque sepa muy bien lo que es. Y lamento, con una mano en el corazón que aún impulsa sangre por mi organismo, todas estos pensamientos que comparto. La culpa es de la noche y su maravilloso silencio, que me permite escuchar esos pensamientos locos que en ocasiones pasan desapercibidos por el barullo del día a día. Que salgan pues los duendes de sus escondrijos y saluden al pasar. Los recibiré con una sonrisa como respuesta, síntoma de lo feliz que me siento por estar vivo ahora mismo.

No mañana ni pasado, ni tan siquiera en unas horas cuando salga el Sol, sino ahora. Vivo ahora. Miro a mi derecha y mi hijo, mientras escribo, duerme. Ha sido y es el mayor regalo que me ha otorgado la vida, y es Dios, igual que lo soy yo. Soy él, y él soy yo. Cómo puede tener tanto sentido lo que siento si no se puede explicar en la lengua que uso para hablar y pensar? He ahí el problema, que no lo es. El sentir. Eso sí es vivir y estar Despierto. Eso sí es sabiduría. Sentir. Nada más. Sintiendo de esta manera lo comprendo todo, aunque no sepa explicarlo con palabras y trasladarlo, convencido que quien haya estado ahí sabrá perfectamente a lo que me refiero. Gracias.

O.A. Hanksler

Descenso a mis infiernos.

Apenas Jesús desembarcó, le salió al encuentro desde el cementerio, un hombre poseído por un espíritu impuro… Al ver de lejos a Jesús, vino corriendo a postrarse ante él, gritando con fuerza: “¿Qué quieres de mí, Jesús, Hijo de Dios, el Altísimo?. ¡Te conjuro por Dios, no me atormentes!”. Porque Jesús le había dicho: “ Sal de este hombre, espíritu impuro!”. Después le preguntó: “¿Cuál es tu nombre?”. Él respondió: “Mi nombre es Legión, porque somos muchos”. Y le rogaba con insistencia que no lo expulsara de aquella región.

Evangelio de S. Marcos 5, 1 (1)

Mi primer descenso.

Aquel día me senté junto a ella, junto a mi compañera de vida y de camino, y ambos, desde una valentía que he visto en pocas personas, nos adentramos en los estados de consciencia expandida que proporciona la copa mística(2).

Solos ella y yo, sin cuidador ni guía, situación tan desaconsejable como atrevida, propia de la inconsciencia que suele adjudicarse a la juventud, pero que con frecuencia es la perla que adorna a quienes ya han vivido mucho. Sin duda vivir mucho tiene algo que ver con los años, pues no es posible vivir mucho en poco tiempo; sin embargo la mayor parte de quienes conozco que peinan canas son personas que han durado mucho, y parece que vivir es algo que les dio miedo o que se les olvidó por el camino.

Esa fue la primera vez en mi larga vida que descendí conscientemente a mis infiernos, y fue terrible. Mis demonios me asustaban, eran feos y horribles, despiadados y crueles, y, sobre todo, absurdos. Algunos llevaban sobre sus desnudos pechos su nombre tatuado, ora como si fuera a fuego, ora como una tenue neblina: Soberbia, Venganza, Sinrazón, Rabia, Astucia, Resentimiento, Impotencia, Poder, Cosificación, Deshumanización, Dominación, Sinsentido, Alienación, Perpetuación, Eternidad…

El dolor y el miedo me sobrecogieron y me arrollaron. Mi compañera, que también había ingerido la comida de las diosas(3), tuvo el valor de salir de su proceso como pudo para poder asistirme, para consolarme en un dolor que no tenía consuelo, para mitigar los efectos del terrible huracán que arrasaba mi isla, mi pequeña e insignificante existencia en esto que orgullosamente llamamos realidad.

Agradezco profundamente a mi compañera de experiencia su valentía al emprender su viaje junto al mío y junto a mí, su inmensa fuerza para salir de su propia experiencia para atenderme, su dedicación a mi desconsuelo, y su atención cuidadora y paliativa. Sin ella no habría salido indemne de mi excursión a los infiernos.

El viaje fue liberador, visitar los infiernos y ver de cara a los ángeles caídos fue tan terrible como liberador. Sin embargo no debí de quedar del todo liberado, pues el sentimiento de que no era suficiente era mayor que el sentimiento de liberación que siguió a la experiencia; y las ganas de volver al reino de las oscuras sombras comenzó a azuzarme desde el mismo instante en que volví al estado de consciencia ordinaria y me acompañó durante algún tiempo.

El segundo descenso.

La segunda vez que descendí a mis infiernos no sé si lo hice por soberbia, por la inconsciente llamada que se repetía desde algún lóbrego rincón de mi ser desconocido desde mi primer descenso, por dictado de las Parcas(4) o si fue la casualidad quien me llevó de nuevo a la morada de Tántalo(5). En todo caso no tenía elección posible, pues los Hados conducen a quienes se someten a ellos, pero arrastran a quienes se les resisten.

Recuerdo que en esa ocasión se nublaron mis sentidos, dejé de percibir cuanto me rodeaba, dejé de verlo, de oírlo y de sentirlo en mi piel. Y al mismo tiempo, y en una forma contradictoria y misteriosa, se expandieron mis sentidos: cuanto percibía formaba parte de otro mundo, de un mundo que no se muestra en los estados ordinarios de consciencia, pero que es tan real o más que aquél: el mundo de la experiencia expandida.

Creo que fue en Madrid, no estoy seguro. Era una toma colectiva de ayahuasca. Esta vez sí, con cuidadores, guías y acompañantes. Allí regresé al Tártaro, que hasta ese momento yo había creído que era universal y compartido.

Sin embargo me di cuenta pronto que lo que yo tomaba por el Tártaro era mi peculiar infierno, mi sótano, la parte oscura de mi morada cuya existencia conocía tan solo por referencias e historias que nunca acepté del todo. No lo podía creer, los cimientos de mi casa eran peor que la más pérfida mazmorra, negra, húmeda y llena de seres malolientes, pegajosos y malvados. ¡Esos eran los cimientos de mi casa, de mi castillo! Sin ellos todo mi ser se habría venido abajo.

La consciencia expandida nos juega esas malas pasadas: lo que creemos ajeno, todo eso que rechazamos, censuramos, condenamos y combatimos es en realidad nuestro sustento, lo que nos mantiene de pie. O al menos es lo que a mí me mantiene erguido, vivo. Y eso era lo que mi consciencia expandida me mostraba.

Descubrir que la fuerza que me sustenta es la oscuridad, fue de una luminosidad cegadora; entendí en ese mismo momento por qué al capitán de los ángeles caídos se le llama también Lucifer, el príncipe de la luz.

Aún hoy es muy confuso para mí, pero tan inexplicable como ineludible: si rascas un poco en mí, tras la hermosa piel encontrarás demonios pestilentes y voraces. Sin duda el descubrimiento había sido un regalo de las diosas, mis eternas guías.

La consciencia de que esta vez eran mis demonios (sin duda los mismos que visité antaño) me producía sin igual repugnancia, un asco que se convirtió en vómito repetido e insistente. Quise exorcizarlos, pero no se fueron; creo que jamás fui un buen nigromante. Qué remedio. Todavía revivirlo me produce náuseas.

No recuerdo bien cómo ocurrió, mas me resigné a su compañía y descubrí que no me acompañaba el miedo: eran míos, eran yo mismo y mi mejor opción era acostumbrarme a convivir con ellos (¿o debo decir con ellas?). También descubrí que Azrael, en ángel de la muerte, no les acompañaba, no estaba en ningún sitio; aunque no entendía, ni entiendo aún por qué, el descubrimiento era coherente con mi ausencia de miedo a la muerte, miedo que no recuerdo que me haya acompañado nunca; antes al contrario, he tenido siempre a la muerte como mi más constante acompañante, casi mi amiga.

Esa vez mi esfuerzo, el que una pequeña voz me indicaba continuamente que me convenía hacer, estuvo dedicado a aceptar a mis demonios, a las bestias infernales que constituyen mis entrañas. Por fin me percibía completo, con luces y con sombras, hermoso y repugnante, grandioso y miserable. Tan solo me quedaba digerirlo, lo que aún ando haciendo. Pero ya era un ser humano verdadero, completo, entero.

No solo el miedo a la muerte estaba ausente, tampoco estaba el demonio de la Culpa-Perdón, y eso ya no me resultaba coherente, pues en mi niñez y juventud arrastré la culpa por el placer que sentí de niño las veces en que fui abusado. Una culpa que influyó en mi comportamiento durante años. No eran míos esos demonios?

Es posible que algunos de los demonios que viven en mi sótano estén solo de paso, que no sean habitantes de la casa sino meros invitados? O tal vez ocupas? Entonces sentirme pleno, sentirme completo al fin es incluir en mi plenitud aquellos demonios que me poseen a veces y que no son yo, que no forman parte de mi ser? Es pues una plenitud en la que sobran algunos demonios?

Sin duda, los demonios no son los únicos yoes que me poseen o influyen de vez en cuando. Me constituyen con frecuencia otros personajes, mis yoes, o roles, o máscaras que me pongo para funcionar en éste o aquél ambiente: ahora soy profesor, ahora soy seductor, después soy estratega, después seré confidente, ayer fui un compasivo amigo. Todos esos personajes que me constituyen son yo mismo, la parte alta de mi edificio, la que está expuesta a la luz del sol; tan parte de mi edificio, de mí mismo, como los sótanos sobre los que está construido. Hay también intrusos viviendo en la parte alta? Sin duda será también así. Pero su descubrimiento y mi encuentro con ellos son otra historia.

Lo divertido es que muchas veces yo soy quien no soy, que muchas veces me posee un personaje, ángel o demonio, que no es mío, que se ha colado de rondón o que es un mero habitante temporal de mi casa.

Volver a mis infiernos.

La tercera vez que descendí a mis infiernos fue buscada, yo quería de nuevo encontrarme con mis demonios, saludarlos.

Elegí otra vez una sesión de ingesta colectiva de ayahuasca, con la presidencia de un gurú que finge no serlo para darse un aura de intangibilidad y una protección contra quienes se previenen de torticeros gurús y falsos maestros del espíritu. Y con algunos de sus sus auxiliares, que hacían de cuidadores.

Bajé alegre y voluntarioso. Y allí estaban mis diablos, pues desde que me fueron presentados como mi otro yo mismo dejaron de ser demonios: ya no podían poseerme, sino simplemente hacer muchas maldades, mil diabluras, que sin duda hacen y harán mientras yo viva.

También en esta ocasión mis sentidos dejaron de percibir un mundo para percibir otro, el mundo que percibe la consciencia expandida. Pasé de la experiencia ordinaria a la experiencia expandida. Más esta vez estuve continuamente haciendo excursiones a la experiencia expandida, iba y venía desde mis infiernos a la sala de la toma. A lo mejor para cerciorarme de que las dos realidades estaban contiguas, una dentro de la otra, y, sobre todo, que yo estaba en ambas a la vez.

Estaban. Se sorprendieron al verme, sobre todo al verme ir hacia ellos alegre y contento. Se enfadaron. Mi alegría los enfurecía, quisieron de mil maneras asustarme. A mi me resultaban cómicos, divertidos, feos, algo inconsistentes y más reales que jamás. Los abracé. Uno a uno. Por turnos. Se resistían, ululaban, me amenazaban e intentaban zafarse de mi abrazo; todo en vano, mis sarmentosos brazos se ceñían a su confusa y desdibujada cintura. Eran míos. Me divertí al abrazarlos, al reconocerlos como yo mismo.

Quienes me vieron desde fuera, desde el cuidado y la atención que nos prestaban a los tomadores de ayahuasca de esa noche, me contaron que estuve bailando una danza curiosa y divertida, que me arrastraba y retorcía continuamente por el suelo, una y otra vez. Parece que yo era una mezcla de serpiente y pulpo fuera del agua, pugnando por respirar o tal vez por encantar a alguien con mi danza.

Salí de la danza renovado, consciente de mí mismo, reconociéndome incrédulo en el amor que brotaba de mí hacia mis propios infiernos. Me di cuenta que las únicas formas de no proyectar sombra son no existir o vivir permanentemente en las tinieblas: mi oscura sombre estaba allí porque yo estaba en la luz, y era fuerte porque la luz era intensa.

Esa noche me dejó un regusto de placer inexplicable y atractivo, que me llama una y otra vez.

Tal vez por esa llamada he vuelto varias veces a mis lóbregas mazmorras, a mis particulares sombras y negruras. Sin embargo mis posteriores visitas al reino de la noche, de mi noche, no han vuelto a ser tan intensas, ni tan terribles, ni tan placenteras. Sin duda han perdido ya el sabor de la aventura y el interés de lo nuevo.

Pero me siento, por fin, un hombre completo y pleno. Con una plenitud transitoria, pues parte de quienes soy, de quienes forman mi plenitud, son personajes que tan solo están de paso, que acabarán por abandonarme. En todo caso me siento el Señor de mí mismo. Quizás por eso ha dicho el profeta de Allah: Quien se conoce a sí mismo conoce a su Señor.”

Abu Fran.

(1) La existencia de seres “espirituales” o de otros mundos que poseen o se introducen en el interior de los seres humanos está presente en numerosas mitologías de múltiples culturas, tanto pretéritas como actuales. Sirva de ejemplo el pseudomito actual de los Reptilianos, quienes, como los demonios, se introducen en los humanos -a veces varios reptilianos en un solo ser humano- y se alimentan de su sufrimiento.
Lo que a mi personalmente me induce a sospechar este conjunto de mitos es la universalidad de la experiencia en la que sin duda se asientan. La diversidad de mitos para referirse a un mismo tipo de experiencia se debe solamente a la diversidad de culturas y a la falta de referentes filosóficos o culturales de quienes lo experimentan.

(2) Los sufís se refieren con frecuencia a “la copa” o “el vino” para hablar metafóricamente de lo que les permite el contacto con la divinidad. El conocido poeta y seik sufí Jalaludin Rumí se refiere a esa bebida como “el vino que nuestra religión no prohíbe”. Si tenemos en cuenta que Rumí era musulmán hemos de concluir que dicho “vino” es una sustancia que no contiene alcohol, pero que indudablemente produce una embriaguez mística (como los mismos sufís afirman en muchos de sus escritos).
Numerosos antropólogos afirman que dicha bebida mística probablemente estaba confeccionada con hachís, opio o ruda siria. El uso que actualmente hacen en algunas Tarikas sufís de la orden Fatimiya de una bebida análoga a la ayahuasca, a base de ruda siria y mimosa hostilis, confirman dichas investigaciones. http://realitysandwich.com/76773/fatimiya_sufi_ayahuasca/

(3) Un amplio número de antropólogos y etnólogos se refieren a los enteógenos que se ingieren en rituales chamánicos y religiosos como la “comida de los dioses” y términos análogos. Personalmente prefiero siempre hablar de diosas en lugar de dioses, porque estimo que ya es hora de ir modificando la base patriarcal de la mentalidad actual de muchos de nosotros.
En las mitologías que sustentan este tipo de rituales esas sustancias se ingieren para conectar con los espíritus o con los dioses; en otras ocasiones son los mismos dioses o entidades espirituales (como Pachamama) quienes ponen a disposición de los humanos estas sustancias para que puedan conseguir determinados fines.

(4) En el mundo latino de la antigua Roma las Parcas eran las personificaciones del destino (también llamado fátum, hado o sino). Controlaban el metafórico hilo de la vida de cada mortal y de cada inmortal desde el nacimiento hasta la muerte.

(5) En la mitología griega, Tántalo era un hijo de Zeus y la oceánide Pluto. Se convirtió en uno de los habitantes del Tártaro, la parte más profunda del Inframundo, reservada al castigo de los malvados, como castigo personal por varias ofensas que infringió a los dioses.

AYAHUASCA PARA EL TRATAMIENTO DE LA DEPRESIÓN:

UN SOPLO DE AIRE FRESCO

INTRODUCCIÓN:

El estilo de vida del sistema en el que vivimos genera una tendencia en el ser humano a padecer situaciones psicológicas que limitan su experiencia vital de manera profunda. Esta alta prevalencia de los llamados “trastornos mentales”, y la escasa y lenta eficacia de los tratamientos existentes ha provocado una necesaria revisión y expansión hacia nuevos horizontes, en los que aparecen, con resultados esperanzadores, el uso de enteógenos y otras sustancias psicodélicas como posible alternativa para el abordaje de problemas como la ansiedad, la depresión y las adicciones.

El estudio del potencial terapéutico de las sustancias psicodélicas lleva en auge desde mediados del siglo pasado. Entre 1950 y 1960 se publicaron más de 1000 artículos científicos en los que se exponía el uso de psicodélicos clásicos (Psilocibina, LSD, Mescalina) para el tratamiento de neurosis, trastorno obsesivo compulsivo, abuso de sustancias, ansiedad y depresión a más de 40.000 pacientes con prometedores resultados (Grinspoon y Balakar, 1997).

Pese a la amplia bibliografía referente a estas sustancias, que tantas veces se han usado para uso recreativo, no es hasta finales de siglo cuando la Ayahuasca entra en escena. Desde 1982, y de manera encadenada, se comenzaron a publicar numerosos estudios donde se evaluaba la salud mental en usuarios que han utilizado este brebaje de manera ritual por largos periodos de tiempo como sacramento en su religión. Los resultados, todos convergentes y esperanzadores, ponen de manifiesto que el uso continuado de ayahuasca en rituales conlleva remisión de psicopatologías previas existentes en los usuarios, tales como depresión, ansiedad o abuso de sustancias, pero no solo eso, sino que el uso habitual de este brebaje no está asociado a ningún déficit psiquiátrico o cognitivo (Grob et al., 1996).

Durante las dos décadas siguientes a la publicación de estos estudios se han realizado diferentes investigaciones tratando de aportar contundencia a las observaciones sobre el potencial terapéutico y la seguridad de la Ayahuasca, obteniendo las mismas conclusiones. Los estudios experimentales, tanto con voluntarios sanos como con pacientes con condiciones psicopatológicas, han sugerido que esta sustancia tiene un perfil de uso seguro y una incidencia muy baja en reacciones adversas.

Las puntuales crisis psicóticas que se han reportado en algunas ceremonias con ayahuasca han sido experimentadas por usuarios que ya presentaban condiciones individuales preexistentes con tendencias a estos episodios, o han sido consecuencia de un uso concomitante de otras sustancias psicoactivas, como el cannabis o sustancias alucinógenas. Pero además de tener escasos efectos adversos, diversas investigaciones han puesto de manifiesto que los usuarios que consumen frecuentemente ayahuasca obtienen mejores puntuaciones en test que miden diferentes aspectos de salud mental, personalidad y medidas cognitivas (Bouso et al., 2018; Grob et al., 1996); (Bouso y col.)

Estos primeros resultados han sido la semilla que ha inspirado a numerosos investigadores a continuar explorando el potencial terapéutico de la ayahuasca, y los potentes estudios actuales están gestando una posible revolución para el abordaje de las patologías más prevalentes en nuestra sociedad. Por eso, el objetivo de este escrito es poner de manifiesto el nuevo horizonte que se abre al concebir el uso de esta bebida de la selva como potencial remedio para tratar la crisis psicológica y espiritual que estamos experimentando hoy en día, pues su efectividad ha sido confirmada tanto en humanos como en animales, y comienza a ser innegable la evidencia sanadora que existe en los componentes de este brebaje utilizados adecuadamente.

¿QUÉ ES LA AYAHUASCA Y CÓMO ACTÚA EN EL CEREBRO?

La ayahuasca es una preparación psicoactiva a base de plantas cuya combinación tiene un efecto enteogénico. Entre sus ingredientes principales encontramos a la Banisteriopsis caapi, rica en β-carbolinas, especialmente harmina, tetrahidroharmina (THH) y harmalina, que se mezcla en una cocción a fuego lento con Psychotria viridis, arbusto rico en dimetiltriptamina (DMT), que es un agonista de los receptores de serotonina 2A, 2C/1A con efectos alucinógenos y glutamatérgicos. Como se sabe, las β-carbolinas funcionan como inhibidores reversibles de la enzima monoaminoxidasa A (MAO-A), involucrada en la inhibición del metabolismo de la DMT, facilitando así su llegada al sistema nervioso central (Dos Santos, 2011).

PRINCIPALES INVESTIGACIONES EN LÍNEA TEMPORAL

PUBLICACIÓN

EFECTOS

TRATAMIENTO

Grob et al 1996 n=30

Remisión del uso de alcohol y de trastornos depresivos y de ansiedad. Cambios de conducta, actitudes frente a los otros y visión de la vida

Ayahuasca grupo de personas consumo regular vs personas que no consumen

Barbosa et al. 2005 n=28

Reducción de síntomas psiquiátricos menores (incluyendo ansiedad y depresión) únicamente en el subgrupo del Santo Daime

Ayahuasca primera vez

dos Santos et al. 2007 n=9

Menor puntuación en pánico y desesperanza

Ayahuasca y placebo

Halpern et al 2008 n=32

Remisión de uso de drogas y alcohol después de unirse al grupo

Ayahuasca, comunidad

Fabregas et al 2010 n=127

Menores puntuaciones en la escala de uso de alcohol, y escalas psiquiátricas, cese de uso de drogas excepto cannabis, Estadístico

Ayahuasca, comunidades de la selva y la ciudad vs no usuarios.

Thomas et al 2013 n=12

Reducción significativa del uso de cocaína. Incremento en las medidas de atención plena, empoderamiento, esperanza y calidad de vida

Ayahuasca y terapia asistida. Personas con problemas de conducta o abuso de drogas. Programa pre y post de 6 meses

Osorio et al 2015 n =6

82% de reducción en las escalas de depresión 1,7 y 21 días después de la administración de ayahuasca.

Única dosis de ayahuasca. en pacientes con depresión aguda

Sarches et al 2016 n=17

Disminución significativa en escalas depresivas desde los 80 minutos del día 1 hasta el día 21.

Única dosis de ayahuasca para personas con depresión recurrente

Palhano-Fontes et al 2019 n=29

Disminución significativa en escalas de depresión y ansiedad desde el día 1 hasta el 7

Una única dosis de ayahuasca a pacientes con cuadro de depresión mayor recurrente.

Existe, por tanto, un potente respaldo de la comunidad científica que avala el uso de Ayahuasca para el tratamiento de trastornos como la depresión, la ansiedad y el trastorno por abuso de sustancias, con resultados muy prometedores también para el Trastorno de Estrés Post Traumático, Trastornos de la conducta alimentaria, enfermedades neurodegenerativas… E incluso hay otros frentes abiertos investigando en la actualidad para probar que su uso puede ser extendido a casi cualquier psicopatología. En el artículo de hoy profundizaremos en los resultados tan esperanzadores que está obteniendo este brebaje de la selva para el tratamiento del Trastorno Depresivo.

EFECTO AYAHUASCA PARA TRATAMIENTO DE DEPRESIÓN

La depresión constituye un reto para la salud pública, ya que su prevalencia es muy alta: el número de personas que la sufren a lo largo de su vida se sitúa entre el 8% y el 15%. En la actualidad existen aproximadamente 350 millones de personas que la padecen, sin contar aquellas que no están diagnosticadas. Según la OMS en la actualidad la depresión es la principal causa de discapacidad en todo el mundo. En Europa representa más del 7% de la mortalidad prematura.

Diferentes trabajos publicados cifran en un 50% los trastornos depresivos que no reciben tratamiento o no el adecuado (psicofármacos, psicoterapia o combinación). Hasta el 43% de los pacientes abandona el tratamiento y otro porcentaje importante no lo cumple como le ha sido prescrito. La eficacia de los tratamientos actuales no es diferente a la de los primeros antidepresivos, un 80% de los pacientes responden, pero solo un 50% entra en remisión. Las limitaciones de estos tratamientos son: baja tasas de respuesta, efectos secundarios y tiempo de espera requerido para conseguir el efecto. Por eso se está buscando alternativas que puedan actuar de manera directa, aguda, en el tratamiento de la depresión.

¿Por qué entonces la ayahuasca aporta tanta luz al tratamiento tan oscuro y limitado que presenta el Trastorno Depresivo? A grandes rasgos se podría decir que la ayahuasca incrementa la activación cerebral en áreas relacionadas con el procesamiento emocional, la memoria y la introspección, las mismas áreas que modulan los antidepresivos tradicionales. Pero lo cierto es que el misterio es más complejo, pues según las últimas investigaciones una única dosis reduce la sintomatología depresiva desde el momento de su toma hasta incluso tres semanas después, algo increíble si comparas con los medicamentos antidepresivos, que típicamente llevan un tiempo de aproximadamente dos semanas para que el paciente pueda percibir sus cambios. Además, la Ayahuasca actúa sin producir los desagradables efectos secundarios que otros fármacos sí presentan, lo que la sitúa como una eficiente alternativa para el abordaje de este mal del siglo en el que vivimos.

EL SECRETO DE SU EFECTIVIDAD COMO ANTIDEPRESIVO: LAS B-CARBOLINAS Y LA DMT

El secreto antidepresivo de este brebaje se encuentra en sus componentes activos, los cuales vamos a explorar ahora para dar una visión general.

La alta concentración de b-carbolinas que están presentes en la Ayahuasca interactúa con diferentes partes del Sistema Nervioso. Todas las b-carbolinas actúan inhibiendo la MAO A, produciendo un aumento de la concentración de monoaminas (Serotonina y Noradrenalina) en las hendiduras sinápticas después de la toma de ayahuasca. Su espectro farmacológico incluye también efecto antimutagénico, antigenotoxico, antioxidativo e incluso antidiabético. Los estudios con animales han demostrado que la simple administración de harmina de manera sublingual tiene en sí misma efecto antidepresivo. Por otro lado, la THH, la tetrahidroharmina actúa también como inhibidor de la recaptación de la serotonina, el principal mecanismo de acción de la mayoría de antidepresivos de uso clínico. Estos componentes tienen por tanto un efecto antidepresivo muy importante, pues su efecto es inmediato tras su ingesta y, como veremos más adelante, actúan también en los casos de pacientes con depresiones resistentes a otros tratamientos.

Por otro lado, la DMT estimula los receptores serotoninérgicos 5HT2A, que en sí mismos ya tiene efecto antidepresivo y ansiolítico. La primera y más contundente evidencia preclínica del poder terapéutico del DMT administrado de manera aislada ha sido reportada recientemente en 2019 en un estudio en el que se han administrado microdosis de DMT a ratones, obteniendo mejoras sustanciales en las medidas de ansiedad y estado de ánimo. Además, una mayor concentración de esta sustancia en el cerebro aumenta la transmisión glutamatérgica y produce una mayor actividad glutamatérgica, que está relacionada con unas mayores conexión y actividad cerebral, neurogénesis y también plasticidad neuronal.

Los efectos antidepresivos de la ayahuasca no son por tanto inesperados. Pero los efectos de reducción en síntomas depresivos no se producen únicamente de manera aguda, en días posteriores a la toma, sino que las últimas investigaciones han puesto de manifiesto que la disminución en las puntuaciones en las escalas que miden la depresión se registran hasta 21 días después de una única toma de esta bebida amazónica. Los buenos resultados se producen tanto para los usuarios que tomaban por primera vez ayahuasca como para usuarios regulares. Por lo tanto una única administración de ayahuasca reduce la sintomatología depresiva en pacientes que padecen esta enfermedad, pero también reduce la puntuación en pacientes subclínicos, con resultados prolongados en el tiempo.

Osorio et al 2015 n =6

82% de reducción en las escalas de depresión 1,7 y 21 días después de la administración de ayahuasca.

Única dosis de ayahuasca. en pacientes con depresión aguda

Sarches et al 2016 n=17

Disminución significativa en escalas depresivas desde los 80 minutos del día 1 hasta el día 21.

Única dosis de ayahuasca para personas con depresión recurrente

Pero no solo eso, sino que, como se ha mencionado anteriormente, la Ayahuasca también es efectiva para tratar Trastornos Depresivos con resistencia a otros tratamientos. El primer estudio clínico que prueba la eficacia de los alucinógenos serotoninérgicos para tratar el Trastorno Depresivo Mayor Recurrente fue publicado en 2016 y en él se administró una única dosis de ayahuasca a varios pacientes que sufrían esta psicopatología, consiguiendo una reducción muy significativa en los síntomas ansiógenos y depresivos desde las primeras horas hasta 21 días después.

Otro dato muy interesante de este estudio es que ninguno de los pacientes que participaron en esta la investigación describió haber tenido un viaje psicodélico, por lo que los resultados sugieren que en dosis más bajas, por debajo del umbral psicodélico, la toma de ayahuasca también provoca los efectos antidepresivos deseados. Este estudio ha sido recientemente replicado, en 2019, incluyendo un grupo placebo, y los resultados obtenidos son semejantes. El grupo tratado con ayahuasca tiene mejoras significativas en depresión en comparación con el grupo placebo.

Palhano-Fontes et al 2019 n=29

Disminución significativa en escalas de depresión y ansiedad desde el día 1 hasta el 7

Una única dosis de ayahuasca a pacientes con cuadro de depresión mayor recurrente.

OTROS DATOS INTERESANTES:

-DISMINUCIÓN DE LA ACTIVIDAD EN LA RED NEURONAL POR DEFECTO: CAMBIOS MORFOLÓGICOS EN EL CEREBRO

– POSIBLE EFECTO NEUROGENÉTICO

Disminución en la actividad de la Red Neuronal Por Defecto: Son diferentes regiones del cerebro, coordinadas entre sí, las que se activan cuando el cerebro está en reposo, haciendo que consumamos casi tanta energía como cuando estamos focalizados haciendo algo. Su sobreactivación está asociada con ciertos trastornos, concretamente de tipo depresivo. “Soñar despierto”. Pensamientos en torno a la idea del “yo” o del futuro. La ayahuasca, al igual que la psilocibina o el LSD, produce una disminución de la actividad en este conjunto de áreas tras su administración. Se han observado diferencias morfológicas en el cerebro de usuarios habituales de ayahuasca, teniendo menos grosor en la corteza cerebral que conecta la red neuronal por defecto.

Posible efecto neurogenético: Un estudio reciente ha demostrado que la harmina, tetrahidroharmina y harmalina, los tres alcaloides principales presentes en la Banisteriopsis Caapi, estimulan la neurogénesis in vitro usando células hipocampales de un ratón adulto. La neurogénesis y la plasticidad neuronal juegan un rol crucial en la regulación de los circuitos neurales y ya han sido anteriormente propuestos como la posible explicación a los efectos antidepresivos a largo plazo producidos por otras sustancias psicodélicas, como la ketamina o la psilocibina. Esto dota a la ayahuasca de un potencial increíble que merece ser estudiado para futuras aplicaciones.

Estos hallazgos que se muestran aquí son solo una pequeña parte de la gran cantidad de investigaciones que se están llevando a cabo en la actualidad para sacar a la luz el potencial terapéutico de esta bebida amazónica. Ante la crisis psicológica y farmacológica que está viviendo la sociedad en la actualidad, es necesario elevar nuestra visión hacia soluciones más efectivas que permitan a las personas recuperar su vitalidad para vivir una experiencia humana plena y sin restricciones.

Claudia Val.

REFERENCIAS

Osório, F. D. L., Sanches, R. F., Macedo, L. R., Dos Santos, R. G., Maia-de-Oliveira, J. P., Wichert-Ana, L., … & Hallak, J. E. (2015). Antidepressant effects of a single dose of ayahuasca in patients with recurrent depression: a preliminary report. Brazilian Journal of Psychiatry, 37(1), 13-20.

Sanches, R. F., de Lima Osório, F., dos Santos, R. G., Macedo, L. R., Maia-de-Oliveira, J. P., Wichert-Ana, L., … & Hallak, J. E. (2016). Antidepressant effects of a single dose of ayahuasca in patients with recurrent depression: a SPECT study. Journal of clinical psychopharmacology, 36(1), 77-81.

De Lima Osório, F., de Macedo, L. R. H., de Sousa, J. P. M., Pinto, J. P., Quevedo, J., de Souza Crippa, J. A., & Hallak, J. E. C. (2011). The therapeutic potential of harmine and ayahuasca in depression: Evidence from exploratory animal and human studies. The ethnopharmacology of ayahuasca, 75-85.

Palhano-Fontes, F., Barreto, D., Onias, H., Andrade, K. C., Novaes, M. M., Pessoa, J. A., … & Tófoli, L. F. (2019). Rapid antidepressant effects of the psychedelic ayahuasca in treatment-resistant depression: a randomized placebo-controlled trial. Psychological medicine, 49(4), 655-663.

Santos, R. G. D., Sanches, R. F., Osório, F. D. L., & Hallak, J. E. (2018). Long-term effects of ayahuasca in patients with recurrent depression: a 5-year qualitative follow-up. Archives of Clinical Psychiatry (São Paulo), 45(1), 22-24.

Harris, R. (2017). Listening to ayahuasca: New hope for depression, addiction, PTSD, and anxiety. New World Library.

Reiche, S., Hermle, L., Gutwinski, S., Jungaberle, H., Gasser, P., & Majić, T. (2018). Serotonergic hallucinogens in the treatment of anxiety and depression in patients suffering from a life-threatening disease: a systematic review. Progress in neuro-psychopharmacology and biological psychiatry, 81, 1-10.

Galvão, A. C., de Almeida, R. N., Silva, E. A., Freire, F. A., Palhano-Fontes, F., Onias, H., … & Galvão-Coelho, N. L. (2018). Cortisol modulation by ayahuasca in patients with treatment resistant depression and healthy controls. Frontiers in psychiatry, 9, 185.

CHAMANISMO AMERINDIO AYAHUASQUERO

Nos referimos a los pueblos: quechua, shuar, kofan, siona, secoya, cashinahua, shipibo, ashaninka, ingar, onaya, meraya… entre otros

HÁBITAT.

En general, son pueblos de cazadores, pescadores, horticultores y artesanos. Viven a lo largo de los ríos o de sus afluentes. La mayoría de estos pueblos indígenas viven en poblados entre 50 y 300 personas, cambiando con relativa frecuencia sus emplazamientos y sus residencias. Su residencia se encuentra vinculada a sus parientes cercanos, procurándose alimentos unos a otros. Sus lazos de parentesco se generan a partir de quienes les alimentan cuando son pequeños. Luego estos cuidaran de los que le han proporcionado este alimento cuando sean viejos. Se alimentan de verduras y frutas básicas (plátano, macho y mandioca) fundamentalmente de animales de caza y pescado de los ríos. Es la satisfacción del hambre, día a día, lo que crea el parentesco y por tanto la residencia del individuo.

Comer bien al final del día lleva al “dormir bien” y a tener sueños, siendo una señal de que uno es recordado por su corresidentes y tiene buena familia. El comer mal lleva al mal dormir, al sentirte mal, cansado y sin ganas de trabajar. Esto es una señal de que has sido olvidado por el poblado, de un fracaso y abandono de tu parentesco, y lleva consecuentemente a pensar en cambiar de poblado y a pensar en tus parientes muertos. Esto está considerado como enfermedad.

LA MUJER.

A menudo se asume que la maestría en el uso ritual indígena de la ayahuasca es una función del hombre. Es cierto que hay pocos casos de mujeres indígenas ayahuasqueras y la mayoría de ellas son mujeres de edad, pasada ya la menopausia. Por lo general, las mujeres jóvenes suelen mantenerse al margen del uso de las plantas maestras, y solamente una pocas se dedican al aprendizaje y ejercicio del chamanismo femenino después de haber completado su vida reproductiva, criado a sus hijos y dejado de menstruar. Esto se debe a las creencias de los pueblos amazónicos de que el flujo de la sangre y los líquidos sexuales causan la rabia divina y atrae a los espíritus nefastos que se nutren de la sangre. Por esto no celebran tomas las mujeres en época reproductiva o los hombres que acaban de tener relaciones sexuales, pues atraerían a los espíritus causantes de enfermedades, locuras y muerte. Cuando la mujer está menstruando o está en el periodo del postparto, se considera que su cuerpo está abierto y permite la salida de sangre maloliente, por lo que se debe proteger y no exponerse a tener contactos con los espíritus, así como evitar el contacto con los demás, especialmente con los hombres ayahuasqueros, evitando así contaminarlos con el olor peligroso de su sangre.

FIESTAS Y FESTIVALES.

Estos pueblos celebran fiestas, o festivales si incluyen a más poblados con una duración de tres días. En ellas todo el poblado actúa de anfitrión y son fechas marcadas en el calendario. En estas fiestas se originan borracheras debidas al consumo de alcohol, principalmente cerveza de mandioca, llamada massato, elaborada principalmente por las mujeres. Los festivales terminan cuando se acaba la cerveza, en donde todos están borrachos. Estas borracheras acentúan el movimiento, la animación corporal y la disposición para moverse por los poblados. La cerveza elimina el hambre y el cansancio y estimula la vida sexual. Durante estas fiestas las mujeres no cocinan y los hombres no van de caza, los niños tienen que moverse por si solos hasta que sus padres se recuperan de la borrachera. En estos festivales aparecen nuevas y jóvenes parejas, creándose nuevos matrimonios. También son momentos de adulterio, celos imaginarios, envidias, críticas y fuertes peleas. Por esto las borracheras pueden ser positivas o negativas.

ENFERMEDAD.

En estos pueblos las enfermedades siempre vienen del exterior de las personas. Contactos nefastos con varias clases de espíritus provocarán la entrada de fluidos negativos, a menudo fríos, o de dardos deshilados en el cuerpo, que serán los responsables de las enfermedades de sus cuerpos.

La gente indígena vive siempre fuera de las casas, permitiendo la mirada del resto de la aldea. Sólo utilizan mosquiteras para dormir. Por esto el utilizarlas durante el día es signo de enfermedad, pues esconde a la persona enferma de los otros. A las personas enfermas no les gusta que las vean, pues la enfermedad es fea: no permite el contacto con los demás, no trabajan, no hablan y apenas comen. Están sujetos a una intensa nostalgia letal de los muertos, ya que las almas de sus familiares muertos vienen a suplicarles que les hagan compañía, y en su debilitado estado sucumben a tales peticiones y quieren morir para acompañarlos.

Con muy pocas excepciones, cada caso de enfermedad grave en un adulto o niño se diagnostica como “mal de gente o brujería”. La brujería se interpreta como un deseo activo e intencional de matar a alguien por celos o envidia. La brujería mata a las personas, y una muerte es un profundo ataque a la viabilidad del poblado y a los miembros supervivientes. La casa de una persona muerta se abandona rápidamente para evitar todo contacto con el alma del muerto que permanece apegada a ella.

Los brujos nunca son del mismo poblado, ni son familiares cercanos. Se puede matar mediante el hechizo a un familiar cercano de la persona que causó el enfado. La brujería sólo puede ser realizada por un chamán, y la gente les paga para que embrujen a las personas que le han hecho daño. El chamán sopla una flecha o dardo que alcanza a la víctima y empieza a devorar su carne. La brujería sólo puede ser curada por otro chamán que ve y chupa para extraer la flecha mágica, mediante un contraataque. Los chamanes que curan a estos pacientes embrujados saben que corren un gran peligro, ya que los chamanes causantes de la enfermedad vigilan celosamente a sus víctimas y se enfurecen con los chamanes que proceden a curarlos, espiando sus sesiones de ayahuasca transformados en murciélagos, insectos u otros espíritus de la noche y los atacan con su arsenal de dardos y armamento espiritual. Para protegerse de estos ataques, muchos chamanes, realizan sus ceremonias con sus esposas, o viceversa, cantando a dúo, proporcionando un refuerzo de protección y un poder doblado en la curación. Los largos periodos de dieta que realizan los chamanes les dan fuerza para la protección frente a los enfermos y de otros chamanes.

Los enfermos ni alimentan a los demás, ni comen, y su sueño perpetuo no es el resultado de un estómago lleno y un deseo satisfecho. Al contrario, su lasitud es causada por ellos mismos al ser comidos vivos por objetos embrujados. Como vemos en estos pueblos, la enfermedad no se limita sólo a los procesos biológicos, sino que también se encuentra asociada a causas sociales y espirituales.

Estos pueblos utilizan principalmente dos preparados:

– El Toe o Brugmasia – ésta se toma con menor frecuencia, sólo si una persona padece una enfermedad prolongada y aparentemente incurable o por un chamán que está en proceso de iniciación. Siempre se toma sola.

– La Ayahuasca o Banisteriopsis caapi – llamada Yagé o Nixi Pae, según la zona del Amazonas. Se toma para adquirir conocimiento y control sobre agentes relacionados con acontecimientos presentes y futuros. La intención más frecuente es curar una enfermedad o como arma profiláctica para prevenir enfermedades, ya que se considera que ésta es provocada por espíritus malignos o por venganza de los espíritus (o dobles) de los animales que fueron cazados para el alimento. Por esto, estas sesiones son concebidas como una batalla contra los dobles de los animales que intentan apoderarse del cuerpo de la persona enferma. El espíritu de la ayahuasca, muchas veces en forma de luna o serpiente, es considerado como medicina sanadora para todas las personas: hombres, mujeres, jóvenes y ancianos. No la consideran buena para los fetos, ya que la ayahuasca produce abortos en las mujeres embarazadas.

– Otras plantas no visionarias – los curanderos conocen muchas plantas con poderes terapéuticos y otras que tienen poderes psíquicos para la seducción amorosa, la protección contra alguien en conflicto, para tener buena caza o pesca, para mejorar en la escuela…

RITUAL DE CURA CON YAGÉ.

Los indígenas se refieren a los reinos de lo visible e invisible como dos lados de la realidad: “este lado” es la realidad ordinaria y el “otro lado” donde los espíritus habitan como humanos. Los dos lados están unidos de manera inherente, puesto que todo lo que ocurre en este lado tiene su contraparte en las actividades de los espíritus en el otro lado. De este modo, el ritmo normal de la vida, el cambio de estaciones, la caza o pesca y el mantenimiento de una buena salud, dependen de estas entidades invisibles. Del mismo modo, los trastornos tales como desgracias, enfermedades o muertes, tienen su causa última en el otro lado.

Los espíritus se pueden percibir por la circulación de fluidos, vientos o aires (torbellino, una sensación de temperatura e frio o calor) llamados niwe. Estos circulan libremente pudiendo afectar a los humanos. De manera que la buena o la mala suerte se relaciona con un niwe positivo o negativo depositado en el cuerpo de la persona. Un curandero/chamán tiene la capacidad de manipular los niwes, quitándolos o depositándolos en los cuerpos de las personas. Todo tiene que estar dentro de un buen equilibrio. Si una persona tiene demasiada buena suerte, despierta la envidia de su entorno, hasta que algún curandero se la robe restableciendo su equilibrio. En caso de mala suerte, la persona emana un niwe nauseabundo cuyo mal olor es percibido por las entidades del mundo invisible. Así, esta persona, alejará la pesca o los animales de caza, e incluso a amigos o esposa. Los niwes se pueden compartir entre los seres vivos, así lo que toca a uno puede afectar a otro. Y cuanto más poderosos son los seres, más fuerte es su niwe, tanto de forma positiva como negativa.

Para los indígenas, ser espiritual significa estar en contacto con los espíritus, tener la capacidad de dialogar con ellos y de conseguir sus favores, en caso de ser benévolos, o tener poder para alejarlos, si son malévolos.

Los chamanes, llamados también curanderos, se consideran como representantes y guardianes de la naturaleza y de los espíritus de las plantas. Basan sus rituales de curación en su relación con los espíritus de las plantas, aunque los mestizos ya se apoyan en entidades originales de la cristiandad (Jesucristo, Virgen María y varios santos y ángeles).

El contacto con los seres sobrenaturales es necesario para asegurar que la vida discurre con normalidad y para defenderse, si ocurre una desgracia.

Aunque se utilicen otros enteógenos, el yagé proporciona la principal vía de contacto, pues a través de las visiones que produce podemos entrar al otro lado. El chamán es el mediador entre los humanos y los seres del otro lado. El negocia con los espíritus para asegurar el bienestar de la comunidad y su vida diaria. El poder de su intención (llama a los espíritus protectores y aleja a las entidades negativas), potenciada por su fuerte conexión con los espíritus de los vegetales, dirige sus cantos con el fin de extraer, poner, reponer y armonizar las energías en el cuerpo y el espíritu del participante. Gracias a su vínculo con el mundo de las fuerzas invisibles, los curanderos restablecen el orden corporal, psíquico y social del poblado. De este modo piden a los espíritus dueños de los animales que dejen a sus hijos salir de sus casas subterráneas para ser cazados, o al sol, la lluvia o el trueno para que traigan un tiempo favorable para sus actividades agrícolas, de caza o de pesca.

El chamán puede ver el pasado o el futuro, y con su poder puede curar las enfermedades y malas actividades de las entidades del otro lado.

Contrariamente a la biomedicina, que aborda la enfermedad por los aspectos fisiológicos y palpables del cuerpo humano (con diferentes médicos para diferentes enfermedades), estas prácticas chamánicas curan mediante la dimensión “no visible”, a través del poder que tiene el chamán o curandero de relacionarse con este mundo invisible. Para los indígenas, la curación conlleva un sentido más amplio ya que implica un nivel físico, social y espiritual, mientras que en occidente se ha tendido a separar lo orgánico, lo sensorial, lo psíquico, lo emotivo y lo espiritual. Los medicamentos modernos pueden ser mas eficaces y rápidos en procesos muy avanzados de la enfermedad, pero el uso de plantas permite ir más profundo eliminando la raíz del problema. Acudir a la planta implica dedicar el tiempo necesario a la curación con la planta, cosa que no suele tener el occidental.

Como guía, el chamán dirige a los participantes del ritual por los otros dominios del universo, protegiéndolos de los espíritus malévolos. Si el chamán se despista y no consigue traer al individuo de vuelta a la realidad ordinaria, la persona puede caer gravemente enferma y tal vez muera.

Normalmente los chamanes/curanderos pasan de generación en generación, siempre que el niñ@ tenga un interés especial por aprender, pues es bastante sacrificado, mucho más para las mujeres. Los padres o abuelos chamanes van insuflando con tabaco conocimiento/poder (arcanas) a sus hij@s o niet@s para que se inicien .

El estatus del maestro chamán se adquiere tras un largo aprendizaje de iniciación, en el cual el aprendiz pasa de ser “solo un hombre” a ser “uno que salió”, y finalmente al estatus de chamán, conocido también como “jaguar” o “el que bebe” o “el que ve”. Ellos conocen el mundo vegetal, pero también el espíritu de cada planta, ya que las dietan, y a través de esta dieta es cuando conocen y se relacionan con el espíritu de la planta, muchas veces a través de los sueños. Para seguir una iniciación el principiante dietará con cocciones de plantas, llamadas maestras por los indígenas o de poder por los occidentales. El espíritu de estas plantas enseña los saberes al curandero con largos diálogos a través de sus sueños; por tanto estas enseñanzas tienen lugar directamente a nivel psíquico y espiritual. Junto a esta dieta, el que se va a iniciar sigue reglas estrictas como: abstinencia sexual, aislamiento social, dieta estrictamente definida y una conducta moral. Estas dietas permiten la ingesta de fécula (mandioca, plátano, arroz…), peces y carne de aves de corral. Se prohíben los guisos, las especies, alimentos ácidos, alcohol, la sal, el azúcar, las grasas, carnes de cerdo o peces grasientos. El seguir la dieta implica “limpiar y purificar” el cuerpo y la psique para que el brebaje maestro tenga su máxima receptividad. La dieta se sigue durante largos periodos de tiempo, ya que los efectos de los vegetales se producen con lentitud.

Cuando se empieza a beber yagé, una sustancia llamada “dau” comienza a acumularse en su cuerpo dándole poder para viajar por los mundos visionarios y conocer a los espíritus. El “dau” se refiere a la sabiduría del chamán y al número de espíritus que conoce. A medida que toma más yagé, y posee más visiones, su “dau” o poder aumenta, y el poblado lo aprecia y lo respeta más.

En algunas ceremonias de curación sólo el chamán toma yagé para atender a sus pacientes. En otras ceremonias el yagé es compartido por los habitantes del pueblo que lo desean. Generalmente, cuando hay un enfermo éste no toma yagé, aunque es acompañado por familiares y amigos que si lo comparten con el chamán. La ceremonia pretende que todos los que toman yagé tengan buenas visiones que les ayuden en su proceso de vida. Esto dependerá del tipo de yagé elegido, la forma de prepararlo, los cantos en la preparación y la intención, los ropajes, las herramientas del ritual, los dibujos del yagé, los bailes, el ayuno o dieta y las pinturas corporales. Cada vez que se toma yagé se realiza con una intención (curar a un enfermo, cazar…). Los indígenas prefieren que la ayahuasca sea fuerte, intensamente amarga y que cause vómitos violentos. Para los indígenas, los vómitos o diarrea de la toma de ayahuasca no es un efecto secundario o no deseado, sino que forma parte fundamental del proceso de cura. Ellos consideran que la ayahuasca cura limpiando por dentro el estómago y el intestino, causando vómitos y diarrea intensa. Pero también cura la psique del participante, pues viven y sienten el vómito como la expulsión física de la energía negativa acumulada en el cuerpo y psique, que necesita ser expulsada.

Las sesiones de ayahuasca son anunciadas por los chamanes, preguntando en el pueblo quien quiere tomarla, pero sin ejercer ninguna presión. El chaman anuncia el motivo del ritual y prepara un determinado tipo de yagé, con aditivos especiales que proporcionaran las visiones deseadas, según la intención. Aquellos que quieran tomarla evitan comer animales de caza, beber alcohol, tener relaciones sexuales o, en el caso de la mujer, estar menstruando. El día del ritual los participantes limitan sus actividades (caza, pesca, cocina…). Se preparan en sus hogares tomando baños, vistiendo ropas limpias, pintando sus cuerpos y adornándose con collares y plantas con fragancias para atraer a los espíritus benevolentes.

Después del anochecer, la gente interesada acude a la casa del chamán. La ceremonia empieza cuando el chamán fuma su pipa o mapacho, ya que el aroma del tabaco atrae a los espíritus. El tabaco fumado o el rapé, que se prepara con cenizas de varias plantas y objetos, o leche de sapo, según el poblado, forma parte importante del ritual. El chamán sopla el humo inhalado sobre el cuenco de la ayahuasca y posteriormente soplará en cada vaso de los participantes, pidiendo al espíritu de la madre ayahuasca que le ayude a curar al paciente(s) y que dé buenas visiones a todos aquellos que van a beber. Este ritual se le reconoce como “preparar” o “curar” el yagé. Después, todos los participantes fuman y charlan en voz baja esperando el momento de la “mareación, borrachera o mareo”, que son las expresiones que utilizan los locales para denominar al estado que produce la ayahuasca. Cuando empieza este estado el chamán empieza a cantar sus ícaros, que calman y permiten a la gente entrar en el proceso, dejando sus intensos miedos.

Durante la ceremonia de ayahuasca el chamán guía a sus participantes con sus ícaros y dialoga con los espíritus de las plantas, que le guían en todo momento en sus cantos. Los ícaros son cantos, sonidos bucales, soplos o silbidos que el curandero emite hacia los participantes. Para curar, además de cantar, el chamán limpia, sopla y chupa el objeto de la enfermedad, para así examinarlo y diagnosticar el origen de la causa y dar su pronóstico. Luego lo lanza al lugar de donde vino. Si el objeto se ve negro u oscuro significa que el paciente ha sido casi consumido por la enfermedad y la cura es difícil o improbable. Si es más claro, es posible que el ritual, junto con otras curas, sea efectivo. Durante las tomas al chamán se le puede ver batallando, a veces en forma de jaguar, en el otro lado invisible bien dentro de la maloca o en medio de la selva, luchando con espíritus malignos que causan la enfermedad del enfermo que ha acudido a la toma. El espíritu del yagé da fuerza al chamán en estas luchas

La toma de ayahuasca, en contraposición con la toma de cualquier bebida con alcohol, te da entusiasmo, energía y ganas de ir a cazar o pescar. La ayahuasca permite ver los espíritus reales de todo lo que se esconde tras la forma material. Cuando la ceremonia termina, muchos participantes preguntarán al chaman el sentido y el significado de sus visiones. Por otra parte, los pacientes seguirán una dieta, propuesta por el chamán para finalizar su curación.

Toda la ceremonia chamánica esta llena de símbolos y mitos y el uso de enteógenos o psicointegradores juega un papel fundamental. Los elementos relacionados con la oscuridad, calidez y putrefacción representan las oscuras fuerzas malignas que vienen de los espíritus malignos, y causan la enfermedad y la muerte. Del mismo modo, la claridad, la frescura y la luz tienen connotaciones de poderes de cura y buena salud. Se argumenta que el poder persuasivo del ritual activa procesos endógenos de cura en los enfermos que están participando del ritual. Esto está basado en los modernos estudios sobre psiconeuroinmunologia o neurofisiologia. No todas las experiencias de cura son eficaces según la definición biomédica de curación; de hecho hay gente que se siente tranquila y aliviada después de una cura chamánica, aunque igual muera unos días más tarde.

Los SUEÑOS y las VISIONES como herramientas psíquicas en el pueblo amerindio.

El espacio del sueño reviste una importancia primordial, ya que sus contenidos sirven de verdad y priman sobre la realidad física. Lo que pasa en la consciencia onírica actúa sobre la realidad y es la verdadera realidad. Durante el espacio del sueño el iniciado adquiere sus saberes y poderes chamánicos y el enfermo sigue allí la evolución de la enfermedad. Durante el sueño, a través de diálogos, tanto el iniciado como el enfermo establecen alianzas con los espíritus de las plantas o animales, recibiendo informaciones importantes para su iniciación y curación, guiando y desarrollando sus consciencias.

Para los indígenas los sueños son la verdadera realidad, mientras que para los occidentales, los sueños nos hablan a través de símbolos que necesitan ser analizados y decodificados. Podríamos decir lo mismo de las visiones que produce la ingesta de enteógenos. Cuando se ingiere la ayahuasca la visión es la verdadera realidad, por esto el chamán no interpreta ni integra después de la sesión de ayahuasca, simplemente te dice: lo que viste es la realidad.

Rosa Sanchis.

LA AYAHUASCA ME HA SALVADO LA VIDA.

Hace poco más de dos años decidí realizar un retiro con toma de ayahuasca como último remedio a todo lo que ocurría en mi vida. Padecía dolores físicos tremendos que condicionaban mi vida desde hacía 20 años. La depresión también me acompañaba regularmente desde décadas. Había probado de todo, tanto en el campo de las terapias convencionales como en el de las terapias alternativas. Los terapeutas no sabían cómo ayudarme y se rindieron. Realmente, estaba desesperada.

Un día vi un documental sobre la Ayahuasca, algo me llamo la atención, y como ya no tenía nada que perder, decidí probarla. Me emociona recordar la primera vez que la tomé, fue tremendo. Aquella noche reviví un trauma relacionado con mi madre. Lloré, grité, vomité…, pero logré sacar y reconocer todo el dolor, la rabia e impotencia que llevaba acumulada en mi interior. Al final pude hacer las paces con mi madre y me deshice de un complejo de culpabilidad enorme que venia arrastrando desde hacia muchos años. A pesar de que fue muy duro, me resultó muy fácil entregarme a la experiencia porque desde que entré en proceso toda mi alma sabía, por fin, que había encontrado la medicina que me iba a sanar. Además, después de primer retiro me sorprendí pudiendo mover el cuello, cosa que no había podido hacer desde hacia meses, mi físico no se lo podía creer. Mis compañer@s de retiro me encontraban diferente, pues mi expresión había cambiado. Yo sabía que me quedaba mucho camino por andar y no dudé en seguir con los retiros con Ayahausca hasta eliminar toda la carga que llevaba acumulada. Quería sacarlo todo, absolutamente todo.

No quiero decir con esto que la Ayahuasca haga tu trabajo o que sea la panacea a todo problema. El trabajo es interior y personal, y lo tienes que hacer tú. La Ayahuasca te enseña, te apoya, te abriga, te da claridades, te abre la puerta para que mires, pero eres tú la que debes recorrer el camino. Hay que ser muy valiente y entregarte totalmente a la experiencia, y a recorrer el camino que te muestra. Tienes que querer sanarte de verdad. Eres tú quien luego debes decidir si aplicas lo que has comprendido gracias a la ayahuasca, porque la vida sigue con todas sus “complicaciones”. También cuesta acostumbrarse a esta nueva forma de percibir la “Vida” después de la experiencia.

Después de mi primer retiro decidí realizar un proceso interno y profundo asistiendo a nuevos retiros con ayahuasca cada tres meses, y ya he llegado a un punto en que apenas tengo dolores. Ya no necesito calmantes y he reducido mi dosis de ansiolíticos hasta un 80%.

El trabajo en tu conocimiento interior es personal e intransferible. Pero el acompañamiento, tanto en los retiros como en el nuevo caminar por la Vida, es fundamental. He tenido la suerte de integrarme en la asociación de Baraka Levante, en donde me he sentido apoyada, comprendida y valorada en todo momento. Siento una profunda gratitud por la manera en que nos apoyan, con todos sus conocimientos, experiencia y amor. Con mucha alegría y humildad. Los siento siempre a mi lado, tanto antes, como durante y después de los retiros. Están contigo. Sienten una verdadera vocación por apoyar a la gente para que encuentren su sanación y despierten su consciencia, y así, entre tod@s, vivamos en otro mundo más consciente. He tenido unos procesos personales tremendos, en donde necesité mucha atención y nunca me ha faltado. Espero seguir haciendo muchos retiros con ellos en el futuro, y caminar dentro de esta gran asociación.

Magdalena.

Eventos

RETIRO DE INTROSPECCIÓN PROFUNDA CON AYAHUASCA.

VALENCIA, 17-19 DE DICIEMBRE

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Resérvate unos días para hacer un viaje a las profundidades de tu espíritu y encontrar tu propia sanación abriendo tu corazón al amor y a la compasión. Viajaremos por nuestro inconsciente, recorriendo los rincones más ocultos de nuestra mente con la sabiduría que aporta un estado de consciencia expandido producido por la Ayahuasca/ Vino de Jurema. El profundo poder sanador de las plantas ancestrales nos permite integrar la finitud de la vida humana como parte de la existencia, y comprender que este tránsito es una invitación a aprovechar las oportunidades que tenemos ahora para ser felices. Esta aceptación nos permite experimentar paz en el corazón, pero no solo en nuestro interior sino también con aquell@s que nos rodean. Embárcate en una aventura de descubrimiento hacia lo más profundo de tu ser, donde lo invisible se hará visible y se producirá un trabajo de transformación personal que te permitirá salir de la jaula en la que el miedo te mantiene preso.

Aunque nosotros aconsejamos realizar el retiro completo, puedes venir sólo un día, según tus inquietudes y necesidades, y decidir en qué actividad participas. El retiro se realizará en un lugar precioso muy cerca de Valencia, en un enclave tranquilo y propicio para vivir con total plenitud esta experiencia de expansión de consciencia. Contaremos con comida casera vegetariana y un bonito jardín con piscina y un “templo de la luz” que nos ayudará en nuestras reflexiones. Estaremos rodeados de naturaleza, armonía y silencio, en alojamientos cómodos y con acompañamiento especializado que nos permitirá profundizar en este tipo de experiencias. Nuestro acompañamiento se prolonga después de la finalización del retiro. Nosotros siempre permanecemos a tu lado para apoyarte a integrar totalmente la experiencia.

CONÓCENOS, ATRÉVETE a tener una experiencia de expansión de consciencia en nuestro próximo RETIRO del 17-19 de Diciembre en Valencia. Plazas Limitadas para un trabajo profundo y personalizado. Información y reservas: barakalevante@gmail.com o 601713563.

RETIRO DE INTROSPECCIÓN PROFUNDA CON AYAHUASCA.

VALENCIA, 19-21 DE NOVIEMBRE

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Resérvate unos días para hacer un viaje a las profundidades de tu espíritu y encontrar tu propia sanación abriendo tu corazón al amor y a la compasión. Viajaremos por nuestro inconsciente, recorriendo los rincones más ocultos de nuestra mente con la sabiduría que aporta un estado de consciencia expandido producido por la Ayahuasca/ Vino de Jurema. El profundo poder sanador de las plantas ancestrales nos permite integrar la finitud de la vida humana como parte de la existencia, y comprender que este tránsito es una invitación a aprovechar las oportunidades que tenemos ahora para ser felices. Esta aceptación nos permite experimentar paz en el corazón, pero no solo en nuestro interior sino también con aquell@s que nos rodean. Embárcate en una aventura de descubrimiento hacia lo más profundo de tu ser, donde lo invisible se hará visible y se producirá un trabajo de transformación personal que te permitirá salir de la jaula en la que el miedo te mantiene preso.

Aunque nosotros aconsejamos realizar el retiro completo, puedes venir sólo un día, según tus inquietudes y necesidades, y decidir en qué actividad participas. El retiro se realizará en un lugar precioso muy cerca de Valencia, en un enclave tranquilo y propicio para vivir con total plenitud esta experiencia de expansión de consciencia. Contaremos con comida casera vegetariana y un bonito jardín con piscina y un “templo de la luz” que nos ayudará en nuestras reflexiones. Estaremos rodeados de naturaleza, armonía y silencio, en alojamientos cómodos y con acompañamiento especializado que nos permitirá profundizar en este tipo de experiencias. Nuestro acompañamiento se prolonga después de la finalización del retiro. Nosotros siempre permanecemos a tu lado para apoyarte a integrar totalmente la experiencia.

CONÓCENOS, ATRÉVETE a tener una experiencia de expansión de consciencia en nuestro próximo RETIRO del 19-21 de Noviembre en Valencia. Plazas Limitadas para un trabajo profundo y personalizado. Información y reservas: barakalevante@gmail.com o 601713563.

RETIRO DE INTROSPECCIÓN PROFUNDA CON AYAHUASCA.

VALENCIA, 15-17 DE OCTUBRE

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Resérvate unos días para hacer un viaje a las profundidades de tu espíritu y encontrar tu propia sanación abriendo tu corazón al amor y a la compasión. Viajaremos por nuestro inconsciente, recorriendo los rincones más ocultos de nuestra mente con la sabiduría que aporta un estado de consciencia expandido producido por la Ayahuasca/ Vino de Jurema. El profundo poder sanador de las plantas ancestrales nos permite integrar la finitud de la vida humana como parte de la existencia, y comprender que este tránsito es una invitación a aprovechar las oportunidades que tenemos ahora para ser felices. Esta aceptación nos permite experimentar paz en el corazón, pero no solo en nuestro interior sino también con aquell@s que nos rodean. Embárcate en una aventura de descubrimiento hacia lo más profundo de tu ser, donde lo invisible se hará visible y se producirá un trabajo de transformación personal que te permitirá salir de la jaula en la que el miedo te mantiene preso.

Aunque nosotros aconsejamos realizar el retiro completo, puedes venir sólo un día, según tus inquietudes y necesidades, y decidir en qué actividad participas. El retiro se realizará en un lugar precioso muy cerca de Valencia, en un enclave tranquilo y propicio para vivir con total plenitud esta experiencia de expansión de consciencia. Contaremos con comida casera vegetariana y un bonito jardín con piscina y un “templo de la luz” que nos ayudará en nuestras reflexiones. Estaremos rodeados de naturaleza, armonía y silencio, en alojamientos cómodos y con acompañamiento especializado que nos permitirá profundizar en este tipo de experiencias. Nuestro acompañamiento se prolonga después de la finalización del retiro. Nosotros siempre permanecemos a tu lado para apoyarte a integrar totalmente la experiencia.

CONÓCENOS, ATRÉVETE a tener una experiencia de expansión de consciencia en nuestro próximo RETIRO del 15-17 de Octubre en Valencia. Plazas Limitadas para un trabajo profundo y personalizado. Información y reservas: barakalevante@gmail.com o 601713563.

RETIRO DE INTROSPECCIÓN PROFUNDA CON AYAHUASCA.

VALENCIA, 13-15 DE AGOSTO

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Resérvate unos días para hacer un viaje a las profundidades de tu espíritu y encontrar tu propia sanación abriendo tu corazón al amor y a la compasión. Viajaremos por nuestro inconsciente, recorriendo los rincones más ocultos de nuestra mente con la sabiduría que aporta un estado de consciencia expandido producido por la Ayahuasca/ Vino de Jurema. El profundo poder sanador de las plantas ancestrales nos permite integrar la finitud de la vida humana como parte de la existencia, y comprender que este tránsito es una invitación a aprovechar las oportunidades que tenemos ahora para ser felices. Esta aceptación nos permite experimentar paz en el corazón, pero no solo en nuestro interior sino también con aquell@s que nos rodean. Embárcate en una aventura de descubrimiento hacia lo más profundo de tu ser, donde lo invisible se hará visible y se producirá un trabajo de transformación personal que te permitirá salir de la jaula en la que el miedo te mantiene preso.

Aunque nosotros aconsejamos realizar el retiro completo, puedes venir sólo un día, según tus inquietudes y necesidades, y decidir en qué actividad participas. El retiro se realizará en un lugar precioso muy cerca de Valencia, en un enclave tranquilo y propicio para vivir con total plenitud esta experiencia de expansión de consciencia. Contaremos con comida casera vegetariana y un bonito jardín con piscina y un “templo de la luz” que nos ayudará en nuestras reflexiones. Estaremos rodeados de naturaleza, armonía y silencio, en alojamientos cómodos y con acompañamiento especializado que nos permitirá profundizar en este tipo de experiencias. Nuestro acompañamiento se prolonga después de la finalización del retiro. Nosotros siempre permanecemos a tu lado para apoyarte a integrar totalmente la experiencia.

CONÓCENOS, ATRÉVETE a tener una experiencia de expansión de consciencia en nuestro próximo RETIRO del 13-15 de Agosto en Valencia. Plazas Limitadas para un trabajo profundo y personalizado. Información y reservas: barakalevante@gmail.com o 601713563.

RETIRO PRIVADO CON APOYO DE ENTEÓGENOS

Del 23 al 25 de abril, adaptado a las posibilidades y normas dictadas pos las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Como en anteriores retiros, se puede venir la noche del viernes o la del sábado.

Quien esté interesado, que nos contacte a través de barakalevante@gmail.com, o a través del WhatApp del 601.713.563

Sólo para socios. Reservas por estricto orden de petición y formalización.

RETIRO INTROSPECTIVO: REVELACIÓN MEDIANTE PLANTAS MAESTRAS. VALENCIA, 25-27 de junio.

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Resérvate unos días para hacer un viaje a las profundidades de tu espíritu y encontrar tu propia sanación abriendo tu corazón al amor y a la compasión. Viajaremos por nuestro inconsciente, recorriendo los rincones más ocultos de nuestra mente con la sabiduría que aporta un estado de consciencia expandido producido por la Ayahuasca/ Vino de Jurema. El profundo poder sanador de las plantas ancestrales nos permite integrar la finitud de la vida humana como parte de la existencia, y comprender que este tránsito es una invitación a aprovechar las oportunidades que tenemos ahora para ser felices. Esta aceptación nos permite experimentar paz en el corazón, pero no solo en nuestro interior sino también con aquell@s que nos rodean. Embárcate en una aventura de descubrimiento hacia lo más profundo de tu ser, donde lo invisible se hará visible y se producirá un trabajo de transformación personal que te permitirá salir de la jaula en la que el miedo te mantiene preso.

Aunque nosotros aconsejamos realizar el retiro completo, puedes venir sólo un día, según tus inquietudes y necesidades, y decidir en qué actividad participas. El retiro se realizará en un lugar precioso muy cerca de Valencia, en un enclave tranquilo y propicio para vivir con total plenitud esta experiencia de expansión de consciencia. Contaremos con comida casera vegetariana y un bonito jardín con piscina y un “templo de la luz” que nos ayudará en nuestras reflexiones. Estaremos rodeados de naturaleza, armonía y silencio, en alojamientos cómodos y con acompañamiento especializado que nos permitirá profundizar en este tipo de experiencias. Nuestro acompañamiento se prolonga después de la finalización del retiro. Nosotros siempre permanecemos a tu lado para apoyarte a integrar totalmente la experiencia.

CONÓCENOS, ATRÉVETE a tener una experiencia de expansión de consciencia en nuestro próximo RETIRO del 21-23 DE MAYO en Valencia. Plazas Limitadas para un trabajo profundo y personalizado. Información y reservas: barakalevante@gmail.com o 601713563.

VALENCIA, 21-23 de mayo,

Adecuado a las posibilidades y normas dictadas por las autoridades con motivo de la pandemia.

En este retiro, realizaremos un test de antígenos a todos los participantes antes de entrar al retiro.

Como en anteriores retiros, se puede venir al retiro completo, o a la noche del viernes, o la del sábado.

Quien esté interesado, que nos contacte a través de barakalevante@gmail.com, o a través del WhatApp de Baraka Levante (601713563).

Sólo para socios. Reservas por estricto orden de petición y formalización.