IDOLATRÍA DE BOLSA Y MENOSPRECIO DE CIENCIA

Reflexiones durante el confinamiento.

Vamos a desescalar, no porque los ciudadanos puedan sufrir secuelas como consecuencia del confinamiento i, sino porque nos dicen que nuestra economía se resentirá con un descenso del 5,6% del PIB, y eso es terrible, catastrófico, desastroso. O eso es lo que pretenden hacernos creer.

Veamos primero qué quiere decir una pérdida del 5,6% del PIB, o, para hacer con más facilidad los cálculos, qué pasaría si descendiese un 6%, un panorama peor que el que nos describen como aterrador.

El PIB español fue en 2019 de 1.244.757M.€ ii, por lo que una reducción del 6% supondría descender a:

el 6 % es: (1,244,757 x 6) / 100 = 74,685 M.€

el PIB quedaría pues reducido a: 1,244,757 – 74,685 = 1,170,072 M.€

Es decir, nuestro PIB caería a niveles superiores al de 2017, que fue de 1.161.878 M.€ iii. Ese PIB es bastante mayor que el que tuvimos en 2007, que fue el año anterior a la crisis del 2008, donde también se produjo un descenso del PIB iv.

Y por supuesto, es un PIB bastante mayor al que tuvimos en España el año en que nació el mayor de mis hijos, 1994, en el que el PIB fue de 425,089 M.€; bastante menor que la mitad del PIB que quedaría en el peor escenario contemplado (por ahora) en las previsiones de los economistas.

Quienes hemos vivido en 1994 no lo recordamos como un año de hambrunas, ni de retales cosidos en los pantalones (rodilleras, culeras…) porque el dinero no nos alcanzara para tener suficientes pantalones de repuesto. Tampoco fue un año en el que no pudimos usar el coche o la moto, pues lo que teníamos uno u otro (la inmensa mayoría de las familias de España) podíamos perfectamente pagar la gasolina, las reparaciones, los impuestos, etc.

Y lo mismo podemos decir del año 2007, que se considera un año de bonanza, pese a que el PIB español fue notablemente menor que el que se calcula para después del confinamiento.

Ese PIB postconfinamiento de 1,170,072 M.€ sería incluso mayor que el PIB del año 2016 (que todos recordamos), que fue de 1,113,374 M.€. Por qué hemos de temer que el PIB se reduzca a niveles superiores al del 2016? Tanta pobreza hubo en España ese año? tan terribles fueron las condiciones de vida que enfrentamos entonces los españoles?

La conclusión es obvia, esa temida reducción del PIB no tiene nada de terrible en si misma, pues es una riqueza para el reino de España superior a la del año 2016. Entonces, por qué quieren que la temamos? No vendrá ninguna hambruna, no tendremos peores condiciones de vivienda que en el 2016, ni dispondremos de menor poder adquisitivo que ese año. O si? El miedo que quieren que les compremos solo es señal del que ellos tienen a esta reducción del 5.6% del PIB español.

Y cuál es su miedo?

Indudablemente su miedo no es la reducción de la riqueza global, ni a la reducción de su riqueza (que no se producirá), sino la visibilidad del injustísimo reparto de la riqueza que se está produciendo en España, donde cada vez más, en cuanto a poder adquisitivo, los ricos son cada vez más ricos y los pobres son cada vez más pobres. La visibilidad sobrevendría del nivel de vida de los trabajadores (autónomos incluidos) y pequeños empresarios, pues con una riqueza global mayor a la del 2016, vivirían peor que en el 2016.

Especialmente temen a la toma de consciencia de cómo funciona el sistema regido por el mercado de valores (Bolsa). que genera paro y pobreza si no se crece indefinidamente.

Dejando de lado la duda razonable de si es posible crecer indefinidamente en un planeta finito, que además en algunas materias primas ya se está acercando al límite de consumo, lo que se visualizará con la “crisis” económica tras la pandemia, es que si el crecimiento es pequeño o inexistente, el paro aumenta y con él la pobreza de muchos seres humanos, pero los beneficios de los grupos dominantes, los propietarios de las grandes corporaciones energéticas, farmacéuticas y, especialmente bancarias, no hacen más que crecer.

Pudiera ser que su miedo mayor tal vez sea a la pérdida de beneficios (que no de dinero ni de riqueza) que experimentarán con esa reducción del PIB, así como a la caída de la Bolsa.

Dicho brevemente, lo que temen los políticos y las clases dirigentes de este país, las que verdaderamente dirigen el país, es al comportamiento de la Bolsa y a que las gentes de lo que se llamaba el pueblo llano descubran qué es lo que está pasando con la economía.

De la Bolsa se habla una y otra vez, de cómo sube y baja y de lo terrorífico que es que baje. Por el comportamiento de la Bolsa se guía a política de nuestros gobernantes.

Y qué ocurre con la ciencia? Prestan nuestros dirigentes alguna atención a la ciencia? Cómo podemos saberlo? La única respuesta está en sus actos, mucho más que en lo que dicen, pues unos y otros suelen mentir con gran facilidad con tal de conservarse en el poder. Y qué han hecho? Se han preparado para una epidemia que sabíamos que venía? Que sabíamos cuándo venía – no el año exacto, pero sí las década? Y que sabíamos también que afectaría a las vías respiratorias? Esto último especialmente importante, pues prevenirse para la epidemia era tan solo hacer acopio de productos bien baratos: mascarillas, guantes y respiradores.

Por supuesto, cuanto digo exige prueba.

Los científicos ya nos habían advertido de todo ello en 2008 v, y más recientemente en 2017 vi. El número de informes científicos es grande (incluso hay documentales anteriores a la pandemia anunciando su llegada), sin embargo los políticos occidentales no hicieron nada al respecto.

Qué guiaba pues a nuestros políticos en su toma de decisiones. Sin duda, lo que ellos llaman la economía, que nunca es el bienestar de los ciudadanos, sino la marcha general de la Bolsa, es decir, del mercado de valores.

Lamentablemente no son únicamente los políticos quienes ignoran a la ciencia, sino también gran parte de la población española. Tal vez en esta incredulidad, junto con el culto que se rinde a la Bolsa, expliquen no solo por qué no se ha evitado una pandemia que se podía evitar (las nuevas enfermedades no se pueden evitar, las epidemias sí). Y sobre todo las que explicarían también por qué una catástrofe mayor, y evitable todavía, la del calentamiento global y sus consecuencias, sea en la práctica ignorada por todos en su comportamiento, tanto políticos, cuanto dirigentes y gran parte de los dirigidos. Unos parecen guiarse por la Bolsa y los otros por bulos, condicionamientos y corazonadas sin base empírica.

Y quede dicho que, para mí, no tenemos conocimiento más fiable que el de la ciencia. Junto con el de la mística, pero éste último tal vez no esté al alcance de todos.

Verifique la veracidad y plausabilidad de lo que hemos dicho y saque el lector sus propias conclusiones.

Abu Fran, Abdal.

NOTAS

i  Que como se ha realizado en España no me parece la mejor opción, pero que indudablemente es de alguna utilidad frete al covid-19.

iv  Año, el 2007, en el que el PIB español fue de 1.075.539 M.€

vEl más importante quizás de estos análisis fue presentado, en noviembre de 2008, por el National Intelligence Council (NIC), la oficina de anticipación geopolítica de la CIA, que publicó para la Casa Blanca un informe titulado «Global Trends 2025: A Transformed World». Este documento resultaba de la puesta en común -revisada por las agencias de inteligencia de Estados Unidos- de estudios elaborados por unos dos mil quinientos expertos independientes de universidades de unos treinta y cinco países de Europa, China, India, África, América Latina, mundo árabe-musulmán, etc.

Con insólito sentido de anticipación, el documento confidencial anunciaba, para antes de 2025, “la aparición de una enfermedad respiratoria humana nueva, altamente transmisible y virulenta para la cual no existen contramedidas adecuadas, y que se podría convertir en una pandemia global.” El informe avisaba que la aparición de una enfermedad pandémica depende de la mutación o del reordenamiento genético de cepas de enfermedades que circulan actualmente, o de la aparición de un nuevo patógeno en el ser humano que podría ser una cepa de influenza aviar altamente patógena como el H5N1, u otros patógenos, como el SARS coronavirus, que también tienen este potencial. »

El texto advertía con impresionante antelación que «si surgiera una enfermedad pandémica, probablemente ocurriría en un área marcada por una alta densidad de población y una estrecha asociación entre humanos y animales, como muchas áreas del sur de China y del sudeste de Asia, donde no están reguladas las prácticas de cría de animales silvestres lo cual podría permitir que un virus mute y provoque una enfermedad zoonótica potencialmente pandémica…»

Los autores también preveían el riesgo de una respuesta demasiado lenta de las autoridades: “Podrían pasar semanas antes de obtener resultados de laboratorio definitivos que confirmen la existencia de una enfermedad nueva con potencial pandémico. Mientras tanto, los enfermos empezarían a aparecer en las ciudades del sureste asiático. A pesar de los límites impuestos a los viajes internacionales, los viajeros con leves síntomas o personas asintomáticas podrían transmitir la enfermedad a otros continentes.” De tal modo que “olas de nuevos casos ocurrirían en pocos meses. La ausencia de una vacuna efectiva y la falta universal de inmunidad convertiría a las poblaciones en vulnerables a la infección. En el peor de los casos, de decenas a cientos de miles de estadounidenses dentro de los Estados Unidos enfermarían, y las muertes, a escala mundial, se calcularían en millones». Puede consultarse el artículo completo en https://www.jornada.com.mx/ultimas/mundo/2020/04/25/ante-lo-desconocido-la-pandemia-y-el-sistema-mundo-7878.html, donde también están los links a los informes de los que habla el autor.

vi   También en el artículo citado más arriba y en Ken Klippenstein, «Military Knew Years Ago That a Coronavirus Was Coming», The Nation, New York, 1 abril 2020.